Por mucho que se lo ha intentado, y de casi todos los modos posibles, existe una pregunta que ninguna cultura ha logrado silenciar por completo: ¿a quién le habla el ser humano cuando habla solo? No al vacío, parece. A lo largo de toda la historia conocida, en cada civilización y en cada latitud, el hombre ha alzado la voz o ha inclinado la cabeza en dirección a algo que no podía ver pero que sentía como real. Orar es, quizás, el gesto más antiguo de nuest...