Laberintos de calles empedradas que invitan a perderse, casas coloniales con balcones en flor, castillos medievales y pequeños cafés donde el tiempo transcurre a otro ritmo, como si cada minuto se disfrutara más. En distintos países del mundo, los pueblos tienen en común la pausa de la siesta, la amabilidad de la gente y los sabores típicos que invitan al descanso y a la desconexión de los visitantes, que se llevarán una colección de fotos de lugares icóni...