Durante décadas, la tradición dictó que el apellido paterno debía ir primero en el acta de nacimiento, dejando el apellido materno en segundo plano. Sin embargo, en 2022 ocurrió un cambio histórico: la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional la imposición obligatoria del apellido paterno como primero. Esta práctica, sostenida por la Ley del Registro Civil, reflejaba una estructura patriarcal que invisibilizaba el papel de las madres...