Hay una cifra que suele pasar desapercibida en los presupuestos familiares, pero que al final del año pesa tanto como el alquiler: el costo de la alimentación diaria de los chicos en edad escolar. En un contexto donde la asequibilidad es la mayor preocupación, Nueva York decidió atacar el problema desde el plato. La intriga para muchas familias era saber si este sistema de gratuidad total podría sostenerse en el tiempo. Hoy, los datos del estado muestran q...