La renuncia de Marco Lavagna al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) vuelve a poner sobre la mesa una discusión que en Argentina trasciende épocas: el control político sobre el organismo y la proclamada necesidad de que sea autárquico, para que las series estadísticas estén ajenas a las reyertas coyunturales y, por ende, gocen de mayor credibilidad. Lavagna asumió en la gestión peronista de Alberto Fernández, y Javier Milei lo sostuvo en el c...