Revelaron la reacción de Carlos Bilardo al ver a Messi en gran nivel en la Selección durante el Mundial 2026
La figura de Lionel Messi concentra la atención de millones en el Mundial 2026 y revive conexiones profundas con el pasado de la selección argentina. Mientras la Albiceleste suma victorias y el capitán aumenta su récord goleador, Jorge Bilardo habló sobre la manera en que su hermano, Carlos Salvador Bilardo, sigue cada partido desde su casa en Buenos Aires.
Según relató, el histórico entrenador campeón del mundo observa con atención las presentaciones de Messi y la Selección. “Lo ve, ve los partidos, se queda mirándolo, se sonríe y nada más. No habla mucho, pero es difícil a esta altura”, contó en diálogo con Super Deportivo Radio.
La reacción silenciosa y el gesto de alegría se repiten en cada presentación del equipo nacional, especialmente ante las actuaciones del astro, quien ayer anotó un doblete ante Austria y se convirtió en el máximo goleador histórico de los Mundiales.
La conexión entre Bilardo y Messi se remonta a los años en los que el ex entrenador fue Director General de Selecciones Nacionales, entre 2008 y 2014. “Debe recordar cuando lo tuvo tres o cuatro años, cuando estaba con Diego”, dijo Jorge, aludiendo a la etapa con Maradona a la cabeza del cuerpo técnico.
Sobre cómo imaginaría un hipotético encuentro, señaló que “seguramente, si se encuentran, se dan un abrazo y tomarían unos mates”. Y agregó: “Si pudiera, Carlos le diría: ‘Sos un fenómeno’”.
A pesar de las dificultades de salud, el Doctor conserva la pasión por el fútbol y una conexión especial con la selección argentina y sus protagonistas. “Está en una situación en la que vos le decís ‘¿cómo están los jugadores?’, y te responde ‘sí, están bien’ y nada más. Todo así, muy corto o no responde”, contó su hermano.
Durante la entrevista, además, el familiar reveló que Bilardo se vio conmovido al enterarse del fallecimiento de Miguel Ángel Russo. “Cuando fue lo de Russo, ahí lagrimeó, porque lo quería mucho a Miguel”, relató.
La relación entre ambos excedió lo profesional y se forjó en Estudiantes de La Plata, donde Bilardo promovió a Russo desde juveniles y lo consolidó como el motor del mediocampo campeón del Metropolitano 1982. Russo jugó más de 400 partidos en el club y se transformó en un referente del club.
Ese lazo trascendió al ciclo de la selección argentina, donde Miguelo fue pieza clave tras el Mundial de España 1982 y participó en la clasificación para México 86. En enero de ese año, una lesión inesperada marginó a Russo del Mundial, y fue su propio mentor quien debió comunicarle la noticia, en uno de los momentos más duros de la carrera de ambos.
“Me dejó afuera del Mundial 1986 y me pareció justa su razón. Carlos me dijo que lo iba a odiar y a insultar, pero me avisó: ‘El día que seas técnico te vas a dar cuenta’. Todo lo que me decía, después era la realidad”, recordó Russo años después en una entrevista.
El respeto y el afecto nunca se rompieron, y, tras la enfermedad de Bilardo, Russo optó por mantenerse al tanto de su estado de salud a través de la familia, valorando siempre el vínculo construido a lo largo de los años.