En el Parque de los Acueductos, en el sudeste de Roma, se encontraron dos cuerpos tras el derrumbe de una edificación antigua. Inicialmente se pensó que las víctimas eran personas sin hogar que habían muerto debido a una explosión. Sin embargo, la investigación reveló que se trataba de dos anarquistas vinculados al grupo Cospito. Los cuerpos fueron identificados como Alessandro Mercogliano, de 53 años, y Sara Ardizzone, de 35 años. Se sospecha que ambos estaban manipulando una bomba en una construcción del siglo XIX cuando ocurrió la explosión. Los investigadores han reconstruido los eventos previos al incidente, sugiriendo que la explosión se produjo antes del hallazgo de los cuerpos. Mercogliano y Ardizzone estaban en una granja preparando una acción, probablemente relacionada con sabotajes a la red ferroviaria, que ya había sido blanco de ataques anarquistas en el pasado. Ardizzone había hecho declaraciones públicas en las que se identificaba como enemiga del Estado, y ambos tenían antecedentes judiciales relacionados con actividades terroristas. La Fiscalía de Roma ha abierto una investigación, y el Comité Estratégico de Análisis Antiterrorista se reunirá para abordar los riesgos asociados con el movimiento anarquista, en un contexto donde la seguridad se ha vuelto una preocupación creciente.