En la última sesión, el dólar estadounidense se cotizó a un promedio de 6,85 bolivianos, lo que representa un incremento del 1,85% en comparación con los 6,73 bolivianos de la jornada anterior. En la última semana, la moneda estadounidense ha registrado un aumento del 1,77%, aunque en el último año acumula una caída del 0,15%. Este cambio de tendencia se observa luego de una baja del 1,79% en días previos, lo que indica una falta de consolidación en su comportamiento. La volatilidad en los últimos siete días ha sido mayor que la del año anterior, sugiriendo variaciones más significativas en el tipo de cambio. El mercado paralelo en Bolivia ha mostrado cierta estabilidad a inicios de 2026, con cotizaciones cercanas a 9,64 bolivianos, influenciado por las expectativas generadas por reformas cambiarias y un financiamiento externo del BID de 4.500 millones de dólares para el periodo 2026-2028. El Gobierno boliviano busca reducir el déficit fiscal al 7% este año, mientras que se proyecta una inflación de hasta el 17%. A pesar de las advertencias del FMI sobre una posible inflación superior al 15% si no se controla la emisión monetaria, persiste la incertidumbre económica. El Banco Mundial anticipa una recesión del -1,1% en el PIB de Bolivia para 2026, mientras que la CEPAL estima un crecimiento marginal del 0,5%.