Las tasas de interés en pesos han disminuido en la última semana, quedando nuevamente por debajo de la inflación. Este descenso se ha visto reflejado principalmente en los plazos fijos a 30 días, que experimentaron una reducción de entre uno y cuatro puntos porcentuales en su rendimiento. Por ejemplo, el Banco Nación ofrecía una tasa del 24,5% el 13 de marzo, que bajó a 23% una semana después. En el Banco Macro, la tasa pasó del 26% al 24%, mientras que el Grupo Financiero Galicia redujo su tasa del 23% al 21%. Otros bancos más pequeños, como Bica y Banco Mariva, vieron caídas aún más significativas. Analistas de Quantum Finanzas explicaron que este reacomodamiento de tasas se debe a una caída estacional en la demanda de dinero, así como al aumento de la mora bancaria y expectativas de menor actividad económica. Esto podría llevar a los bancos a ser menos propensos a prestar al sector privado. En términos prácticos, un cliente que realice un plazo fijo por $1.000.000 a una tasa del 23% anual recibiría un rendimiento de $18.904 tras 30 días. Sin embargo, todos estos rendimientos están por debajo de la inflación reciente, que fue del 2,9% mensual en enero y febrero, lo que podría motivar a los ahorristas a deshacerse de sus posiciones en pesos y optar por el dólar. Según el Relevamiento de Expectativas del Mercado, se anticipa que la inflación se ubique en 2,5% en marzo y baje a 2,2% en abril.