La Villa Mussolini, residencia de verano del dictador Benito Mussolini, fue adquirida por el municipio de Riccione con la intención de evitar que grupos nostálgicos del fascismo la controlen y convertirla en un espacio público dedicado a la memoria histórica y los valores democráticos. La alcaldesa Daniela Angelini destacó que esta compra representa un "acto de amor y visión" y un triunfo colectivo para la comunidad. La villa, que ha sido objeto de intensos debates en las últimas décadas, fue subastada el año pasado tras ser propiedad de la banca regional italiana Cassa di Risparmio de Rimini desde finales de los años noventa. Construida en 1893 y adquirida por Rachele Mussolini en 1934, la villa no solo sirvió como residencia del dictador, sino también como un lugar de gestión gubernativa. A lo largo de los años, su uso ha variado, incluyendo una clínica veterinaria y un restaurante, y ha sido objeto de propuestas de demolición que no prosperaron. La alcaldesa enfatizó la importancia de mantener el nombre histórico del inmueble, argumentando que "la historia necesita ser cultivada y no cancelada". La reciente adquisición del municipio, junto con la revocatoria de la ciudadanía honoraria de Mussolini, marca un nuevo capítulo para la villa, que se convertirá en un espacio para la comunidad y la memoria del siglo XX.