Un estudio internacional, liderado por la Queen Mary University of London y varias instituciones de Estados Unidos, ha demostrado que un marcador digital basado en la actividad cerebral durante el sueño puede predecir el riesgo de desarrollar demencia años antes de que aparezcan los síntomas clínicos. Publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, el estudio se centra en el Brain Age Index (BAI), un valor que mide la diferencia entre la "edad cerebral" y la edad cronológica a partir de registros de electroencefalografía (EEG) durante el sueño. Este índice se calcula utilizando algoritmos de inteligencia artificial que analizan microestructuras de la señal de EEG, las cuales están relacionadas con funciones cognitivas y cambian con la edad. El estudio analizó datos de más de 7.100 adultos sin demencia al inicio del seguimiento, provenientes de cinco grandes cohortes longitudinales en Estados Unidos. Se registraron cientos de casos de demencia a lo largo del tiempo, lo que permitió un análisis robusto de la asociación entre el BAI y el desarrollo de la enfermedad. Los resultados indican que por cada aumento de 10 años en el BAI, el riesgo de desarrollar demencia aumenta en un 39%, manteniéndose esta asociación al ajustar por factores como enfermedades coexistentes y genética.