La decisión de los inmigrantes en Estados Unidos entre mantener la residencia permanente o buscar la naturalización tiene implicaciones financieras significativas. La ciudadanía puede resultar en un ahorro a largo plazo, dado que la renovación de la green card implica costos recurrentes. Actualmente, la renovación de la green card cuesta entre 415 y 465 dólares, dependiendo de si se realiza en línea o en papel, y debe hacerse cada 10 años. En un periodo de 30 años, este gasto puede acumularse entre 1,245 y 1,395 dólares, lo que podría igualar o superar el costo de obtener la ciudadanía. El proceso de naturalización requiere un pago único que varía entre 710 y 760 dólares, dependiendo del formato de la solicitud. Para quienes tienen ingresos familiares que no superan el 400% de las pautas de pobreza, el costo se reduce a 380 dólares. La ciudadanía ofrece beneficios como el derecho al voto, la posibilidad de traer familiares a EE.UU. y la elegibilidad para empleos federales, además de evitar la pérdida del estatus migratorio por ausencias prolongadas. Para ser elegible para la ciudadanía, se deben cumplir ciertos requisitos, como tener al menos 18 años, ser residente permanente durante un período determinado y demostrar conocimientos básicos de inglés y del gobierno de EE.UU. Existen excepciones para personas mayores de 55 años que hayan sido residentes permanentes por 15 años o aquellos con discapacidades.