Jessie Inchauspé, bioquímica: “No se trata de prohibir alimentos, sino de entender cómo y cuándo los comemos”
La resistencia a la insulina se ha convertido en un problema de salud relevante en la actualidad. Un metaanálisis publicado en la revista Nutrients revela que las fluctuaciones bruscas de glucosa en sangre están asociadas con mayores niveles de fatiga, irritabilidad y dificultades de concentración, incluso en personas sin diabetes. Adicionalmente, un estudio de la Universidad de Stanford indica que los picos y caídas de azúcar en sangre se relacionan con un aumento en la sensación de hambre poco tiempo después de comer, sin importar la cantidad de calorías consumidas. Jessie Inchauspé, autora de "Glucose Revolution", ha compartido su experiencia personal al utilizar un monitor continuo de glucosa, lo que le permitió observar cómo sus niveles de energía y estado de ánimo variaban con los picos de glucosa. Su enfoque propone no restringir alimentos, sino entender cómo y cuándo se consumen. Inchauspé sugiere cambios simples, como optar por desayunos salados o modificar el orden en que se ingieren los alimentos, para lograr un impacto positivo en la salud. La autora destaca que muchas de las luchas que enfrentamos con la comida pueden ser respuestas fisiológicas y no fallas de carácter. Al comprender la biología detrás de nuestros antojos y energía, se puede transformar la relación con la alimentación, promoviendo una conexión más amable y consciente con el cuerpo. Esto puede ayudar a reducir la culpa y fomentar hábitos sostenibles sin necesidad de dietas extremas.