Un informe reveló que Corea del Norte triplicó sus ejecuciones bajo el amparo de la pandemia de COVID-19
Un informe del Transitional Justice Working Group (TJWG) revela que Corea del Norte ha incrementado en un 117% los casos documentados de ejecuciones y condenas a muerte desde el cierre de sus fronteras en enero de 2020, en comparación con un período anterior similar. El estudio, que abarca desde diciembre de 2011 hasta diciembre de 2024, se basa en testimonios de 265 desertores norcoreanos y documenta 144 casos que involucran al menos 358 individuos en 136 eventos de ejecución. Aproximadamente el 70% de estas ejecuciones se llevaron a cabo en público, lo que se ha utilizado como un mecanismo de terror colectivo. El informe también destaca un cambio en la tipología de los delitos castigados con la muerte. Los casos relacionados con la difusión de cultura e información extranjera, especialmente de Corea del Sur, aumentaron un 250%, convirtiéndose en la causa más frecuente de ejecuciones. Esto contrasta con una disminución del 44% en las ejecuciones por homicidio. Además, las condenas por oposición política se incrementaron en un 600%. El TJWG advierte que el régimen norcoreano ha utilizado el aislamiento provocado por la pandemia para expandir su aparato represivo, aprovechando la falta de escrutinio internacional.