No hubo campaña antiargentina: simplemente no nos quieren
El análisis de las críticas a la Argentina en redes sociales durante y después de la final del Mundial 2026 muestra que no hubo una campaña orquestada. Múltiples opiniones se expresaron dispersa y orgánicamente en contra del país y de la Selección. La intensidad digital nacional también fue parte de la ecuación.
A pesar de que se sintió coordinada y masiva, en contra de la Argentina, su Selección de Fútbol, su cultura y su historia no fue orquestada por nadie en particular. Así lo establece un informe especial de la consultora Inteligencia Analítica que analizó más de medio millón de tuits publicados por más de 325 mil cuentas en apenas 33 horas. Lamentablemente, la hostilidad fue espontánea, real, intensa y masiva y, paradójicamente, la respuesta argentina multiplicó la presencia del tema. El nivel de intensidad de los usuarios digitales argentinos expandió cada acusación con defensas, discusiones, citas y nuevas respuestas. Así, un marco minoritario dentro del total de la conversación digital terminó sintiéndose dominante en la conversación argentina.
El informe, titulado La conversación hostil sobre Argentina, subraya que la conversación digital tuvo escala global pero advierte que no hay evidencias de una campaña coordinada. Al entrar en el detalle del análisis, los investigadores señalan: "La mitad de las cuentas tenía más de 7,46 años de antigüedad. Solo el 0,29% había sido creada después del inicio del Mundial y más del 81% tenía al menos tres años. No apareció el pico de cuentas nuevas que suele esperarse en una operación preparada para un evento." Según relevó Inteligencia Analítica, la conversación digital no se centró en pequeños núcleos cerrados, sino que fue una conversación abierta entre desconocidos. Lo que demuestra que no hubo una comunidad que actuara de manera coordinada. Sí hubo comunidades específicas que centraron sus acusaciones sobre la Argentina en los temas que más les interesan, ya sea el racismo, Malvinas o el conflicto palestino-israelí. Pero, subraya el informe, ninguna de esas comunidades dominó la conversación.
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Publicado una semana después de la final, el estudio destaca que la reacción de la red argentina fue central en la circulación del conflicto, respondiendo las acusaciones del resto del mundo, ya sea en español o en inglés. Algunos hallazgos contraintuitivos de la investigación son:
Además, la discusión cerró la grieta. La investigación destaca que libertarios, peronistas, opositores y cuentas del PRO aparecieron dentro de las mismas comunidades. Las comunidades habituales de la política argentina casi no coincidieron con las comunidades formadas durante esta conversación. Frente a una acusación externa, la división partidaria dejó de ordenar la discusión.
Hay gente que ganó plata con esto
A este panorama se suman los hallazgos del periodista y consultor de Social Media y estrategia digital Federico Aikawa, que analizó en X los datos de una cuenta brasileña muy exitosa en Instagram y concluyó que detrás de la hostilidad hubo también búsqueda de interacciones para monetizarlas. Según descubrió, los posteos en contra de la Argentina tuvieron un 62% más de interacciones que el promedio general de la cuenta. Los posteos anti-Argentina generaron mas clicks, me gusta, reposteos y respuestas que los contenidos pro-Brasil o pro-rival de la Argentina (sea España, Inglaterra o Egipto). En la misma línea, el especialista también analizó una cuenta de YouTube de un streamer mexicano que empezó hablando del mundial en general pero terminó convirtiéndose en una cuenta anti-Argentina. ¿Por qué? Como dice Aikawa: "Todo esto termina en una cosa: monetización. Si lográs alcance e interacciones, alguien cobra por todo eso. ¿Y por qué pasa específicamente con la Argentina? Porque los argentinos reaccionan fácil a estos cebos del algoritmo. No hay que reaccionar."
En esa línea, el especialista publicó en LinkedIn otra de sus investigaciones, en este caso relacionada con una noticia falsa que fue publicada por Euronews y luego replicada por la agencia EFE y cientos de medios en todo el mundo. Se trataba de una supuesta petición para excluir a la Argentina del próximo Mundial, que había superado los 23 millones de firmas y batió un récord Guinness. La fake news fue publicada en nueve idiomas. EFE no sólo la reprodujo sino que la distribuyó también como video en sus redes sociales. Pero Aikawa descubrió algunas cosas:
Como destaca Inteligencia Analítica en su informe: "La conclusión no es que no haya pasado nada. El hallazgo es más incómodo: cientos de miles de personas reales participaron de una conversación hostil contra Argentina sin necesidad de que nadie las coordinara. No fue una operación. Fue una multitud activando y haciendo circular prejuicios que ya estaban disponibles. La coordinación no es la única forma de producir daño colectivo."