La Argentina firmó este miércoles en Washington un acuerdo marco con Estados Unidos sobre minerales críticos con el objetivo de asegurar la transparencia en el mercado y el suministro de ese sector considerado estratégico en el área de tecnología, seguridad y defensa.
La iniciativa, que refuerza la alianza entre Argentina y Estados Unidos, fue sellada en el marco de una cumbre ministerial sobre minerales críticos convocada por el gobierno de Donald Trump a la que asistieron en el edificio del Departamento de Estado representantes de más de 50 países, con la intención de frenar el avance de China en el mercado de esos minerales estratégicos.
El canciller Pablo Quirno fue quien representó a la Argentina en esta reunión que fue considerada "histórica" por Estados Unidos. No trascendió aún cuántos países suscribieron el acuerdo marco.
Poco antes de la firma del acuerdo, el secretario de Estado, Marco Rubio había señalado en una conferencia de prensa que la "Argentina desempeñará un rol clave para el mundo" en el mercado de minerales críticos.
“Argentina no solo destaca por sus recursos naturales. La mayor parte del mundo, no solo Estados Unidos, se beneficia de ello, de una manera que es buena para Argentina”, dijo Rubio.
Y agregó que “tanto por los recursos disponibles como por la capacidad de inversión y la experiencia que tienen en el proceso, Argentina desempeñará un papel clave para el mundo, no solo en el ámbito económico, y sin duda se necesitan más casos en el hemisferio occidental. Tiene un valor estratégico, tanto en la continuidad como, obviamente, en otros aspectos”.
Además, el pacto "representa una oportunidad de crecimiento económico y productivo", señaló.
La cancillería explicó que en 2025, gracias al RIGI, las exportaciones mineras alcanzaron un récord de 6.037 millones de dólares, lo que implicó un crecimiento interanual cercano al 30 %. "Esto posiciona a la minería, en particular a minerales críticos como el litio y el cobre, como un sector clave para el incremento de las exportaciones, la generación de divisas y la creación de empleo calificado".
Antes de la firma, Quirno dio un discurso en el que señaló que los minerales críticos “se han convertido en un pilar central de la seguridad nacional, la competitividad industrial y el posicionamiento geopolítico” y que, “en esencia, se trata de garantizar mercados justos y transparentes”.
El acceso a los minerales críticos –que incluyen las “tierras raras” y metales estratégicos—es un tema muy importante para el gobierno de Trump.
A la reunión fueron invitados países considerados “socios”. Participaron los miembros del G7 (Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá), India, Corea del Sur, Australia, México, Nueva Zelanda, Bolivia, Paraguay y Argentina, entre otros.
El encuentro duró todo el día y, más allá del secretario de Estado Marco Rubio, participaron el vicepresidente JD Vance; el director principal de cadenas de suministro David Coplay y el subsecretario de Estado para Asuntos Económicos Jacob Helberg. Cerró el secretario del Tesoro, Scott Bessent y luego se suscribió el acuerdo.
El vicepresidente Vance dijo que EE.UU. invitaba a los aliados a formar un bloque comercial de minerales críticos: "A quienes se sumen, les ofrecemos una base necesaria para el financiamiento privado y un acceso seguro a los suministros de minerales críticos que su país necesitaría en una emergencia u otra contingencia", afirmó.
Desde el comienzo de su mandato, Trump ha apuntado a los minerales estratégicos y busca competir en ese terreno con China, que domina el mercado. Para el jefe de la Casa Blanca son también esenciales para la seguridad nacional y la autonomía económica. Y considera que depender del exterior –sobre todo de China— es una vulnerabilidad geopolítica.
Las alarmas en el gobierno estadounidense crecieron cuando Beijing respondió con restricciones a las exportaciones de sus “tierras raras” a EE.UU, cuando Trump le impuso aranceles extraordinarios. Finalmente, esas barreras se levantaron temporalmente, pero Washington busca alternativas.
Para EE.UU., los minerales críticos son las “tierras raras” como Neodimio, Praseodimio, Disprosio, etc (esenciales por ejemplo para construir misiles, turbinas, etc) y otros como Litio, Cobalto y Níquel (esenciales para baterías de vehículos eléctricos y sistemas militares). Se consideran también claves para la electrónica y semiconductores al Galio, Germanio, Silicio y para la Defensa al Titanio y el Tungsteno. También se suman otros estratégicos como el Grafito, el Manganeso y el Vanadio.
La Argentina integra el Triángulo del Litio (con Chile y Bolivia) y es uno de los países con mayor potencial de crecimiento en producción. También es rica en otros minerales como cobre (energía y redes) plata y zinc.
"La Argentina combina recursos mineros excepcionales con una macroeconomía estabilizada, crecimiento económico y un marco de inversión orientado a la ejecución", dijo Quirno en su discurso.
En agosto de 2024, el gobierno de EE.UU. y Argentina firmaron un Memorándum de Entendimiento para fortalecer la cooperación en minerales críticos y sus cadenas de suministro. El objetivo fue facilitar inversión, comercio y exploración conjunta, así como promover la integración de Argentina en las cadenas de suministro que Washington considera estratégicas (como el litio).
Estados Unidos lanzó una iniciativa, llamada Project Vault, para acumular reservas estratégicas de minerales críticos, incluyendo litio, cobre y tierras raras, como parte de una política industrial y geoestratégica más amplia. Esta iniciativa de la Casa Blanca combinará casi 1.700 millones de dólares de financiación privada con un préstamo de 10.000 millones de dólares del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM Bank).
“Esto se hace para garantizar que las empresas y los trabajadores estadounidenses nunca se vean perjudicados por ninguna escasez”, dijo Trump cuando firmó la creación del Project Vault.