Muchos espectadores se conmovieron con el rol paterno y resiliente que interpreta Will Smith en la película “En busca de la felicidad”. Una de las escenas más emocionantes ocurre cuando el protagonista debe pasar la noche en un baño público junto a su hijo, tras ser echado por no poder pagar el alquiler. Pese a la adversidad extrema, nunca abandona ni deja de proteger a su pequeño.
Lo que pocos saben es que Chris Gardner, el personaje encarnado por Smith, no es solo ficción, su historia verídica fue la que terminó conquistando a Hollywood y al público de todo el mundo.
Aunque hoy es un empresario multimillonario y conferencista internacional, Gardner conoce de primera mano lo que significa vivir al día.
Durante casi un año, él y su primer hijo estuvieron en situación de calle enSan Francisco, durmiendo en refugios, estaciones de tren y hasta en baños públicos, mientras intentaba conseguir un trabajo que le permitiera una vida más digna para ambos.
En ese período, cada dólar valía para la guardería, la comida y los pañales de su hijo. Incluso, más de una vez, este padre eligió no comer para darle la única porción que había a su pequeño, priorizando siempre su bienestar por sobre el propio.
“Estábamos sin hogar, pero no sin esperanza”, dijo emocionado años más tarde en una entrevista al recordar esa etapa. Esa convicción fue la que lo sostuvo en los momentos más duros y la que, con el tiempo, le permitió cambiar su destino y construir una carrera exitosa en el mundo financiero.
De vivir en la calle a conquistar Wall Street
Christopher Paul Gardner nació en 1954 en Milwaukee, Wisconsin, en un hogar humilde atravesado por la violencia familiar. Tras una infancia difícil y con muchas carencias, se unió a la Marina de los Estados Unidos durante cuatro años en busca de un poco de estabilidad.
Sin embargo, al regresar a la vida civil, su situación económica volvió a ser precaria. A comienzos de 1977, ya instalado en San Francisco, su matrimonio se desmoronó, perdió su empleo y quedó solo a cargo de su hijo pequeño, Christopher Jr.
Mientras tanto, Gardner, de entonces 27 años, intentaba abrirse camino en el mundo financiero tras conseguir la oportunidad de ingresar como pasante no remunerado en un prestigioso programa de formación para corredores de bolsa, donde decenas de aspirantes competían por un único puesto.
Durante ese período, el poco dinero que conseguía vendiendo equipos médicos lo destinaba a la guardería de su hijo, lo que lo obligó a dormir en distintos espacios públicos, tal como la película retrata con crudeza. "Ser padre no era solo un rol, era mi razón", afirma desde su corazón.
Sin embargo, Gardner demostró un notable talento para la venta de activos, una habilidad que no pasó desapercibida dentro de la compañía. Gracias a su desempeño y a las 200 llamadas que realizaba por día, obtuvo finalmente un puesto a tiempo completo.
A partir de allí, su crecimiento profesional fue creciendo, logró estabilizar su economía, acceder a una vivienda y dejar atrás los años más difíciles.
Ese dinero lo invirtió en una empresa más grande nombrada Chistopher Gardner Internacional Holdings con sus sucursales en San Francisco, New York y Chicago.
Su trayectoria lo convirtió en un empresario, autor, conferencista y filántropo. Pero, más allá del éxito económico, su historia sigue resonando por lo mismo que emocionó en la película: la fuerza de un padre que, aun cuando no tenía nada, se negó a rendirse por el futuro de su hijo.
Cómo la historia de Chris Gardner se convirtió en una película
La historia de este padre llegó al cine a partir de su propio testimonio. Tras superar los años de indigencia y consolidarse como empresario en el mundo financiero, Gardner decidió contar su experiencia en el libro autobiográfico The Pursuit of Happyness, publicado en 2006.
La obra se convirtió rápidamente en un best seller por el impacto de su relato y, al tiempo, la productora de Will Smith adquirió los derechos para adaptarlo al cine y el actor decidió interpretar personalmente a Gardner, acompañado por su hijo Jaden Smith en el papel del niño.
Así nació "En busca de la felicidad", una película que trasladó esta historia real a la pantalla grande, fue galardonada y traducida a múltiples idiomas, alcanzando al público de todo el mundo.