Los avances tecnológicos han impactado en la salud pública de diferentes formas. La calidad, el acceso y los tratamientos han mejorado notablemente. Pero también existen nuevos retos y amenazas para médicos y pacientes.
La información sanitaria constituye un elemento fundamental a la hora de proteger la intimidad de los pacientes, a veces amenazada por ataques cibernéticos o fallas en los sistemas informáticos de los centros de salud.
También resulta vital modernizar los sistemas relacionados con la telemedicina, una manera relativamente novedosa de facilitar las consultas con los médicos y demás especialistas.
En este sentido, cabe destacar que desde 2016 el estado de Nueva York ha destinado más de 4.700 millones de dólares para mejorar la calidad, el acceso y la equidad en atención médica. Ahora, la gobernadora Kathy Hochul anunció nuevas inversiones.
Hochul anuncia más de 300 millones de dólares para impulsar la tecnología de la información sanitaria y la ciberseguridad en hospitales del estado de Nueva York
Con el objetivo de fortalecer la tecnología de información en salud, mejorar la seguridad de los datos de pacientes y expandir los servicios de telemedicina en hospitales de todo el estado, el gobierno aprobó una inversión por más de 300 millones de dólares.
Este financiamiento, otorgado a través del Statewide Health Care Facility Transformation Program IV y V, busca modernizar la infraestructura digital y asegurar que los centros sanitarios estén mejor preparados para enfrentar desafíos tecnológicos y de seguridad en el siglo XXI.
La financiación aprobada por Hochul tendrá como destino a 22 proyectosseleccionados en todo el estado con enfoques concretos en:
Las inversiones representan un paso esencial en la transformación digital del sistema de salud estatal. La gobernadora destacó que con estas inversiones se busca “modernizar la infraestructura de TI de los hospitales y proteger la información de los pacientes” para garantizar “un futuro más saludable para todos los neoyorquinos”.
El avance tecnológico no solo se traduce en mejores sistemas internos, sino también en capacidades que permiten atención remota, reduciendo barreras geográficas y facilitando la continuidad del cuidado para pacientes con movilidad reducida o en zonas rurales.
En un contexto donde los ataques cibernéticos a sistemas de salud son cada vez más comunes, la inversión también tiene un fuerte componente de seguridad digital para defender la integridad de los registros médicos electrónicos, proteger datos sensibles de pacientes y profesionales, asegurar continuidad operativa ante amenazas tecnológicas y reducir riesgos de brechas de información con repercusiones legales y de reputación.
La expansión de los servicios de telemedicina es otro de los pilares de esta iniciativa. La pandemia de COVID-19 aceleró la adopción de la atención remota, y ahora el estado de Nueva York busca consolidar estos mecanismos como parte integral de la atención.
El objetivo es que más pacientes puedan acceder a consultas médicas desde su hogar; recibir seguimiento clínico continuo sin traslados innecesarios y utilizar plataformas digitales para monitorización y comunicación con profesionales.