En medio de la presión por el costo de vida en Nueva York la ciudad cuenta con una herramienta clave para ciertos inquilinos: el Programa de Congelación de Alquileres. La iniciativa busca que el alquiler se mantenga en un nivel accesible y que el inquilino quede protegido frente a futuros aumentos con un esquema que puede sostenerse durante años si se renueva y se mantienen los requisitos.Según la información oficial el programa incluye dos beneficios principales: la Exención del Aumento del Alquiler para Personas Mayores (SCRIE) y la Exención del Aumento del Alquiler para Personas con Discapacidad (DRIE). Ambos mecanismos funcionan con un objetivo similar: evitar que el valor del alquiler suba para quienes cumplen condiciones específicas.El sistema opera a través de un crédito por reducción de impuestos a la propiedad que cubre la diferencia entre el alquiler real y el monto que el inquilino debe pagar bajo la tasa congelada. De ese modo el propietario recibe el monto total mientras que la persona beneficiaria conserva un alquiler estable.La ciudad remarca que el beneficio puede crecer con el tiempo. “Cuanto más tiempo esté en el programa mayor será el beneficio” explica el sitio oficial. Incluso si una persona ingresa hoy renueva cuando corresponde y mantiene la elegibilidad el alquiler que paga actualmente podría ser el mismo dentro de 20 años.El programa también contempla apoyos para quienes enfrentan barreras por discapacidad. Si una persona necesita ayuda para acceder a los servicios del Departamento de Finanzas (DOF) o requiere más tiempo por un impedimento físico o mental puede solicitar asistencia adicional. Para eso se puede llamar al 311 escribir al DOF programar una cita virtual o completar una solicitud de prórroga. En algunos casos se exige documentación médica.