Los trastornos del sueño están en aumento. Las causas son múltiples y van desde el mayor estrés que produce una sociedad acelerada hasta permanecer atento al teléfono móvil hasta la madrugada. Dormir lo suficiente, unas ocho horas al día, es fundamental para sentirse descansado al despertarse.
La prestigiosa Mayo Clinic, de Estados Unidos, destaca algunos de los síntomas de estos trastornos. Por ejemplo, dificultad para conciliar el sueño, sonambulismo, ronquidos y pausas en la respiración al dormir o sentirse muy cansado durante el día.
Agrega el centro de salud que “un trastorno del sueño puede afectar tu salud, seguridad y calidad de vida, y también puede aumentar el riesgo de padecer otros problemas de salud”. Entonces, hay que hacer algo al respecto.
Mucha gente recurre a los ansiolíticos y a los inductores del sueño para poder dormir. Son soluciones a corto plazo, coinciden los especialistas.
En una entrevista en el podcast Endor Technologies, Roure dijo: ''Nuestra mente es como una gran bola de nieve, si desde primera hora le estamos dando energía, cuando llega la hora de dormir no podemos frenarla''.
Entonces, todo es cuestión de comenzar a frenarse antes de irse a dormir. ''El problema es que mucha gente asegura que cuando llega la noche le vienen todos los pensamientos. Yo les pregunto ¿le has dejado a tu mente un momento tranquilo a lo largo del día para que te pueda hablar y decir? Al final despertarnos durante la noche o no poder dormir conciliar el sueño es porque nuestra mente está acelerada. Nuestro cuerpo nos quiere decir algo y hay que escucharle más''.
La psicóloga española Nuria Roure, certificada por la Sociedad Europea del Sueño también ha publicado tres libros sobre el tema: Por fin duermo, Los hábitos del sueño y Dormir no es gratis. Su método sin medicamentos para enseñarnos a dormir se apoya en algunos puntos centrales. Veamos:
2. Haz pausas mentales. ''Detente unos minutos para respirar, mirar alrededor o simplemente no hacer nada. Eso ayuda a frenar el ritmo interno''.
3. Deja el móvil en los momentos muertos. ''En lugar de llenar cada segundo con distracciones, aprende a estar contigo mismo''.
4. Escúchate durante el día. ''Si no te das espacios para sentir y pensar, tu mente lo hará justo cuando intentes dormir''.
5. El descanso empieza mucho antes de acostarte. ''Una mente acelerada no se apaga de golpe porque necesita momentos de calma previos''.
Un artículo de la Universidad de Harvard avala a Nuria Roure, porque afirma que “estar dándole vuelta a las cosas (sobrepensamiento) puede afectar la calidad del sueño”. Agrega que “si estás en la cama siete horas y media, y pasas dos horas dándole vueltas a las cosas, solo habrás dormido cinco, y eso es un problema”