El cambio climático representa un verdadero desafío para los gobiernos de todo el mundo. Con diversas estrategias, muchos países tratan de cumplir con las metas fijadas para el año 2030 en cuanto a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
El estado sufre sequías más frecuentes y severas, mientras hay menos nieve en las montañas e, incluso, se derrite antes, lo que reduce el caudal de los ríos. Esto afecta a los agricultores, ganaderos y al suministro de agua potable.
Los funcionarios de la gobernadora Michelle Lujan Grisham han tomado cartas en el asunto y, luego de varios años de labor, han presentado un ambicioso plan contra el cambio climático.
Buenas noticias para Nuevo México: el estado presentó su Plan de Acción Climática hacia emisiones netas cero
El Departamento de Medio Ambiente y el Departamento de Energía, Minerales y Recursos Naturales dieron a conocer el Plan de Acción Climática, un informe que describe el progreso del estado hacia el cumplimiento de sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero y la ruta para alcanzarlos. Servirá como Hoja de Ruta para reducir la contaminación a prácticamente cero en 2050.
El secretario de Medio Ambiente, James Kenney, afirmó que el Plan “es más que un conjunto de metas: es una guía hacia un futuro resiliente, energéticamente independiente y próspero para cada habitante de Nuevo México”.
El funcionario agregó: “Estamos enfrentando el cambio climático de frente mientras construimos una próspera fuerza laboral de energía limpia y creamos oportunidades económicas a largo plazo, especialmente para las comunidades históricamente sobrecargadas por la contaminación”.
El Plan propone 45 acciones, entre las cuales destacan las siguientes:
1. Abordar las emisiones industriales. Reconoce que la industria de petróleo y gas es la mayor fuente de emisiones y un motor económico clave, pero respalda nuevas normas para mitigar fugas de metano y explorar el potencial de la tecnología de captura de carbono.
2. Descarbonizar la red eléctrica. El plan apoya la modernización de la red, inversiones en almacenamiento de energía y promueve la geotermia y otras tecnologías para garantizar una transición confiable y asequible hacia una red eléctrica 100% de energía limpia.
3. Edificios energéticamente eficientes. También promueve códigos de construcción modernos y eficientes en el uso de la energía y amplía los programas de incentivos para reducir el consumo y las facturas de servicios públicos de propietarios de viviendas, inquilinos y empresas.
4. Agricultura climáticamente inteligente. Recomienda programas y prácticas agrícolas voluntarias y basadas en incentivos que reduzcan las emisiones y aumenten la resiliencia agrícola de las comunidades rurales.
5. Transporte más limpio. El Plan amplía las opciones de transporte mejorando la infraestructura de carga para el uso de vehículos cero emisiones e introduciendo combustibles de menor contenido de carbono.