Javier Milei planea volver a los Estados Unidos dos veces en apenas 30 días. En el Gobierno ya tienen en agenda que en febrero viajará a Florida para participar de un evento en Mar-a-Lago, la residencia privada y centro de poder político y económico de Donald Trump. En marzo, en tanto, desembarcará en Nueva York para encabezar una semana dedicada a la Argentina organizada por el banco JP Morgan, uno de los principales interlocutores financieros del Gobierno libertario.
Serán los viajes número 13 y 14 de Milei a EE.UU. respectivamente, desde que llegó a la Presidencia, un récord inédito en tan corto período, que confirma hasta qué punto Washington y el mundo financiero norteamericano ocupan un lugar central en la estrategia política, económica y simbólica del mandatario.
El primer viaje, previsto para el 10 de febrero, tiene como destino Mar-a-Lago, donde Milei fue invitado a la Hispanic Prosperity Gala 2026, impulsada por la plataforma Latino Wall Street. La Casa Rosada admite que hay “expectativa” por una posible reunión con Trump, aunque evita garantizar una foto bilateral. El año pasado, los hermanos Milei se vieron incómodos cuando asistieron a una actividad del movimiento conservador latino en Mar a Lago y se retiraron antes de que llegara Trump a quien esperaron hasta el final. Por ese mal trago pagó políticamente el ex canciller Gerardo Werthein, en medio de gritos y destratos a los locales.
“Cuando llegó la invitación, se evaluó si valía la pena viajar”, reconocieron fuentes oficiales, que subrayan la “importancia del evento” y su cercanía con el círculo republicano, afirman ahora.
La actividad la organizan los millonarios Gabriela Berrospi, fundadora de la plataforma Latino Wall Street, que comanda su marido Tony Delgado. Javier Negre, director de La Derecha Diario, y uno de los impulsores de las campañas digitales a favor y en contra de gobiernos en la región (México, Brasil, Bolivia), será el anfitrión de la Hispanic Prosperity Gala del Latino Wall Street en el club privado de Trump, en Palm Beach.
Milei irá por un día por eso no se sabe qué formato tendrá si como un actividad privada suya o a cargo del Estado argentino. Las entradas van de u$s 50.000 a u$s 250.000. Como se lo ha visto a Milei festejado en otros en encuentros en Mar a Lago junto a su hermana Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, los participantes de este evento son empresario y votantes republicanos de alto poder adquisitivo y muchos de ellos de origen latino, como dice el nombre de la convocatoria.
No sería la primera vez que Milei busca un gesto político del expresidente estadounidense, a quien le ofreció públicamente una alianza “incondicional” con la expectativa de obtener respaldo político y financiero para su programa de reformas económicas.
La última coincidencia entre ambos fue reciente, en Davos, donde compartieron un saludo estrictamente protocolar y sin intercambio visible. Allí, Milei fue presentado además como miembro fundador del Consejo de Paz, un foro impulsado por Trump que reúne a países como Arabia Saudita, Armenia, Azerbaiyán, Kuwait, Qatar, Marruecos, Hungría y Paraguay, con escasa participación europea por ahora.
En paralelo, el Gobierno insiste en que el acuerdo comercial con Estados Unidos “está avanzado”, aunque evita precisar fechas. En Balcarce 50 admiten que la negociación se trabaja en varios frentes y que el entendimiento se oficializaría por partes, con una apertura más profunda una vez sancionadas las reformas laboral y tributaria. Sin embargo, el clima interno no es de euforia: en las últimas horas se coló malestar por el acuerdo de libre comercio que Trump firmó con el presidente salvadoreño Nayib Bukele, sin que existan novedades concretas sobre un pacto similar con la Argentina.
A ese escenario se sumó una preocupación mayor tras revelaciones del The New York Times sobre negociaciones entre Washington y el Gobierno libertario para que la Argentina reciba inmigrantes deportados desde Estados Unidos. La hipótesis generó inquietud en sectores del oficialismo por su potencial impacto social y político, especialmente ante el antecedente de El Salvador como destino de expulsados que terminan confinados en cárceles de máxima seguridad.
En la Casa Rosada evitan confirmar contactos formales, pero no desmienten conversaciones exploratorias. “La Cancillería no realiza