Edicion Argentina AR · 14 Mar 2026
clarin.press
Noticias clave de Argentina, directas y verificadas.
AR 14 Mar 2026
Un escenario sobre el agua: quién es el arquitecto cordobés que montó una mega instalación en el lago de Villa María
cultura

Un escenario sobre el agua: quién es el arquitecto cordobés que montó una mega instalación en el lago de Villa María

El lago de Villa María (formado por un dique sobre el cauce del río Calamuchita) se transformó este verano en un escenario flotante. Aprovechando ese "espejo maravilloso que suele permanecer oscuro”, el arquitecto y artista plástico Martín Enricci decidió traer a la ciudad una tendencia que observó en centros urbanos como Ámsterdam o Brujas: el agua como soporte de interpretación artística.

"Siempre me imaginé que este espejo de agua podía ser un escenario", explica Enricci sobre el origen del proyecto que gestó durante tres años. Las obras, denominadas Nido y Memorias Flotantes, no son solo objetos estéticos; son gestos simbólicos diseñados para la 58º edición del Festival Internacional de Peñas.

Sustentabilidad y autogestión

La propuesta se rigió por premisas estrictas: impacto ambiental cero, materiales biodegradables y costo nulo para el Estado. "La premisa es que el estado nacional, provincial o municipal no tenga que gastar dinero para hacerlo, que no le sea perjudicial y que no contamine el agua ni la flora ni la fauna", señala el autor.

La materialidad de las piezas fue pensada desde una premisa de bajo impacto: "Tenía que ser sustentable, hecho con materiales biodegradables", sostiene el arquitecto. El montaje exigió una logística de precisión que incluyó el uso de grúas para el transporte y la botadura al espejo de agua.

Arte que flota

Nido es una estructura imponente de 8x8 metros de base por 3 metros de altura. Su esqueleto es metálico, pero su piel está íntegramente recubierta en fibra vegetal para remitir a lo orgánico y al refugio.

Para garantizar su flotabilidad, el artista optó por un sistema sencillo pero eficaz: "Si bien flota, no está sujetado más que por tanques de agua y eso es maravilloso porque lo podemos sacar en cualquier momento", detalla Enricci.

Por su parte, Memorias Flotantes se compone de 58 piezas de un metro de diámetro que emulan las hojas del irupé. Cada una de estas hojas representa un año de historia del festival.

A diferencia de Nido, estas piezas están ancladas al fondo del lago en un sector de escasa correntada, lo que les permite un movimiento sutil. "Nada se fija del todo: las hojas flotan, se desplazan suavemente, acompañando el pulso del lago y del tiempo", describe la memoria del proyecto.

Ambas intervenciones incorporan iluminación led para su lucimiento nocturno. "Cuando se acaba la luz del sol se prenden solas", explica el autor sobre el sistema LED alimentado por paneles solares que corona las estructuras, permitiendo que la obra brille sin depender de conexiones eléctricas externas ni generar costos operativos.

A través de la gestión de Enricci, tres empresas locales (Ranco, Cormetal y Fema) financiaron los materiales, mientras que el grupo Teatro de Herejes colaboró en la construcción.

La repercusión fue inmediata, atrayendo incluso el interés de músicos sinfónicos para realizar repertorios inspirados en la obra. "Me gusta que el arte genere esta cosa: hay gente que no le gustará, hay gente que le gustará, pero todos en algún punto nos sentimos parte del nido porque el nido no es de nadie y es de todos a la vez", reflexiona Enricci.

Para el artista, el objetivo final trasciende lo visual: "Pretendo inspirar a otros artistas a poder generar lo mismo en diferentes partes del país y hacer entender a la gente de que se pueden hacer cosas locas y grandilocuentes sin la necesidad de gastar millones y millones de pesos".

Mientras las hojas y el nido iluminan el río, Enricci ya prepara su próxima muestra en México, dejando en la ciudad en la que vive un homenaje poético donde la memoria, literalmente, flota sobre el agua.