Novak Djokovic dio el gran golpe y le ganó a Jannik Sinner en la segunda de las semifinales del Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año que se disputa en Melbourne. El serbio se enfrentará en la final a Carlos Alcaraz, quien clasificó por primera vez a esa instancia tras vencer en un maratónico choque de cinco sets a Alexander Zverev.
Después de un viernes que dejó dos semifinales memorables, quedó servida una final de lujo: Djokovic, de 38 años, y Alcaraz, de 22, se enfrentarán el domingo en un mano a mano generacional por el título en Melbourne.
Nole irá por un histórico 25º título del Grand Slam después de clasificarse a la final tras vencer en cinco sets al italiano Jannik Sinner, defensor del título y número dos mundial, por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4.
El serbio, de 38 años, no jugaba una final del Grand Slam desde que perdió la de Wimbledon en 2024 ante Alcaraz.
Djokovic tiene ahora una cita con la historia: es el hombre que más grandes tiene en su palmarés (24), los mismos que logró la australiana Margaret Court durante su carrera.
La propia Court, que tiene ahora 83 años, estaba presente en el Rod Laver Arena este viernes para seguir esta apasionante semifinal.
En caso de levantar el trofeo el domingo, que sería su undécimo en el Abierto de Australia, Djokovic lograría el ansiado 25º Grand Slam, un objetivo que persigue desde que ganó el Abierto de Estados Unidos en 2023.
Desde entonces solo había llegado a la final en esa derrota contra Alcaraz en Wimbledon 2024. En la temporada de 2025 había hecho pleno de cuatro semifinales en los cuatro grandes, pero sin poder llegar al último partido.
Con su derrota, Sinner, de 24 años, impide un nuevo reencuentro con Alcaraz, de 22, en una final.
Ambos protagonizaron las tres anteriores en las citas del Grand Slam, con títulos para el español en el último Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos, y para el italiano en Wimbledon el pasado julio.
Djokovic vs Sinner, el partido en Australia set a set:
El primer capítulo de la semifinal fue para Sinner, que se impuso con autoridad por 6-3 luego de 38 minutos de juego. El 2 del mundo quebró al serbio en su primer game al servicio y desde allí manejó la ventaja sin complicaciones, demostrando la fortaleza de su propio saque. Eso sí, en el quinto juego tuvo que levantar un break point en contra que pudo haber igualado el partido pero Nole no lo aprovechó. El desenlace del parcial fue elocuente: Jannik se llevó los últimos dos juegos sin ceder puntos.
Pero Nole le miente al DNI, o lo que sea que usen en su país. A los 38 años, el tenista que para muchos es el mejor de la historia, le sigue dando batalla a este duro presente en el que le toca lidiar con dos monstruos como Sinner y Alcaraz, que desde hace un par de temporadas demuestran que no lo despedirán entre pétalos de rosas.
En Melbourne, donde ganó 10 títulos, Djokovic volvió a mostrar su fuego sagrado en el segundo set, que duró 47 minutos, avisándoles a todos (especialmente a Sinner) que no estaba en sus planes entregar el partido. Lo quebró en el cuarto game para ponerse 3-1 arriba, y en el juego siguiente levantó un 0-40 con su servicio para mantener una distancia que ya nunca cedió, incluso superando otro break en el 4-2. Así, se quedó con el parcial por 6-3 y emparejó todo.
Es verdad, el bueno de Djokovic llegó a semis con algo de suerte y menor desgaste en su físico. Es que en octavos zafó de enfrentarse con Jakub Mensik, que se bajó por lesión, y ligó todavía más en cuartos, cuando caía por dos sets con Musetti hasta que el tano decidió abandonar el match como consecuencia de un dolor muscular. La fortuna no iba a ser tan benévola frente a Sinner, por eso el triunfo vale el doble.
El tenis se explica con números muchas veces, y Novak Djokovic es un maestro en ese rubro. Hasta este 2026, el serbio llevaba jugadas 12 semifinales en Australia, con 10 festejos (ahora quedó 13 y 11), con el agregado que las diez veces que llegó a la final se terminó coronando campeón. Otra cifra es la que grafica el cuarto set de esta semifinal ante Sinner, la que Nole volvió a igualar el tablero en Melbourne.
"El tenis es jugar bien los puntos importantes", comentó José Luis Clerc en la tele, en el cierre de una mañana inolvidable de tenis, que comenzó bien temprano con el triunfo de Alcaraz y empezaba a cerrarse con esta batalla que libraba Djokovic contra el tiempo. El gran Batata hacía referencia a una estadística más que explica el partidazo que estaba jugando el serbio: Sinner llegó a tener 18 puntos de quiebre pero sólo aprovechó dos. Cuando peor la pasaba, Nole siempre logró escapar.
NOVAK DJOKOVIC, TAKE A BOW 👏🐐
The 38-year-old books his place in the Australian Open final, overcoming two-time champion Jannik Sinner in a seismic match-up 🤩 pic.twitter.com/mPKVVJNotj
En el quinto set, levantó dos break points en el primer game con su servicio; en el segundo fueron tres; y en el quinto comenzó abajo 0-40. El serbio sobrevivía una y otra vez. Encima, un juego antes ya había logrado su cometido: se quedó con el servicio de Sinner, que ya no se movía como si la Inteligencia Artificial que parece mover su cuerpo hubiera entrado en modo reposo.
Con el envión de levantar ese 0-40, Nole se puso 5-3 y esperó su saque para gritar para sus adentros ese último out de Sinner que le dio la victoria por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4 tras 4 horas y 9 minutos de partido. Un triunfo inolvidable para lograr lo que parecía irreversible, otra final entre Sinner y Alcaraz. El domingo Nole volverá a verse las caras con el destino.