En las coordenadas específicas de Punta del Este post fiestas de fin de año ya se habla en off de una Art Week. Para tentar a los visitantes internacionales con una agenda de eventos que combinan arte de relevancia con contactos fructíferos, esa manera de llamar al bullicioso marco de las grandes ferias de arte tiene el poder de concentrarse en José Ignacio, paraje balneario alejado del centro de Maldonado, y desde allí irradia hacia todas direcciones por la Ruta 10, siempre con vista al mar.
Este verano no fue la excepción, más bien se acentuó la presencia de curadores, gestores y coleccionistas que llegaron a la zona, donde conviven al menos 30 galerías de arte, además de espacios expositivos con diversas configuraciones como museos, residencias, fundaciones e instituciones que se activan cada verano, y cada vez más, todo el año.
Si para llamarla Art Week hace falta una feria, con 12 ediciones Este Arte se instaló hace un par de años en el Espacio Vik de José Ignacio, en un formato boutique que congrega a galerías internacionales con propuestas de solo show: un artista por espacio con obras inéditas. Este verano inauguró un programa en espacios fuera de la feria, que se sumó a su clásico ciclo de charlas con referentes internacionales.
Por allí pasaron varios de los protagonistas de la tercera temporada de exposiciones de la Fundación Cervieri Monsuárez, en simultáneo a la feria, con un proyecto de Ana Segovia, con la curaduría de Magalí Arriola, ex directora del Museo Jumex en Ciudad de México. Del mismo modo que sucedió con la argentina Vivian Suter junto a Emiliano Valdés en 2024, con Gabriel Chaile y Pablo León de la Barra en 2025, los abogados y fundadores de la organización, Virginia Cervieri y Pablo Monsuárez, invitan cada año a un curador a presentar un proyecto carta blanca.
En el invierno, artista y curadora llegaron por inspiración y se quedaron con el paisaje uruguayo, la pintura planista de Petrona Viera y unos videos de propaganda estadounidense (de la llamada Política del buen vecino de Roosevelt) sobre los gauchos locales que mediaron en este trabajo que combina pintura, archivo, instalación y performance.
“Cada una de estas imágenes es la reinterpretación de un fotograma específico de las películas, como base del lenguaje cinematográfico. Porque es a partir del cruce de las distintas disciplinas donde se genera un lenguaje plástico”, define Magalí Arriola en diálogo con Ñ, el día de la apertura. “Y en la performance del subsuelo es interesante manera de abordar el lenguaje pictórico por otros medios, porque es entre encuadre y encuadre que se construye la narrativa: a partir de la articulación de imágenes que es la edición”, agrega en relación a la pieza escénica de 15 minutos en la que solo se ven las botas y las piernas de 12 performers que interpretan escenas de poder masculino, en plan de desarmarlo. El grupo diverso se conformó por una convocatoria del ministerio de educación, y seguirá un programa de públicos y más funciones hasta abril.
Así como en el edificio con diseño de Rafael Viñoly, otros eventos concurrentes están conformando esta escena artística que se consolida en diálogo con la región. En su tercera edición, FOCUS, el Festival Internacional de Fotografía de José Ignacio trajo hasta estas tierras al prestigioso artista colombiano Óscar Muñoz, secundado por su curador histórico, José Roca, quien trabajó en la Tate de Londres.
Línea del destino (2006-2025) se titula la instalación en el espacio Las Musas. Allí, entre los árboles abigarrados se exhiben las fotografías originales tomadas mientras se grababa una pieza de video que hoy pertenece a la Colección Daros Latinoamérica, que acaba de adquirir Eduardo Costantini. De una delicada simplicidad y densidad conceptual, la serie registra el cuenco de una mano convertido en espejo a partir de un poco de agua que se va escurriendo entre los dedos a medida que su propio reflejo se desvanece. La memoria y el tiempo como conceptos responden a la consigna que Nicolás Janowski, director artístico, definió para el festival al llamarlo Tierra cognita, en que los artistas recorren terrenos conocidos para sus investigaciones.
A la consigna responden las series elegidas de Matilde Campodónico, Guadalupe Miles, Luciana Demichelis, Andres Marroquín, Gihan Tubbeh y José Luis Cuevas. Mientras que en Portal de luz, un espacio de ensueño en la zona de Pueblo Edén, Alejandro Chaskielberg instaló al aire libre impresiones sobre tela de su serie Nature, y Gabriel Valansi, su trabajo como artista en residencia de esta temporada.
Organizado por Gastón Deleau, a través de ArtexArte - Fundación Alfonso y Luz Castillo, FOCUS tuvo su apertura fue en la emblemática Galería de las Misiones, con las obras de Leo Matiz sobre Frida Kahlo y Diego Rivera que ya están viajando para mostrarse en el MoMA.
Si hay una institución que vino a cambiar el panorama de esta zona del mapa fue el fantástico Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry (MACA), creado por el escultor uruguayo Pablo Atchugarry hace 4 años en la zona de Manantiales. Allí estuvieron el presidente Yamandú Orsi y el ex mandatario Julio María Sanguinetti, para la apertura de Lucio Fontana: Genio de Dos Mundos, curada por el italiano Luca Massimo Barbero. Una mega exposición con más de 70 piezas que señalan su etapa de escultor, abordan toda su trayectoria y confirman el rumbo de la institución en apuestas curatoriales de carácter internacional.
Otro de los eventos de la temporada artística fue el brunch en los jardines de Casa Neptuna, sede de la Fundación Ama Amoedo diseñada por el icono pop Edgardo Giménez. Allí, donde cada año un par de artistas de la región son invitados a una residencia de creación, conversó con los presentes el nigeriano residente en Berlín Bonaventure Soh Bejeng Ndikung, director de la Bienal de San Pablo que estaba a punto de clausurar su 36ª edición.
No una sino tres inauguraciones organizó Tomás Redrado Art, que en la temporada anterior abrió su espacio en Arenas de José Ignacio, más allá del faro. Picó en punta el 22 de diciembre con una colectiva de Julia Retz, Marcela Cabutti, Benjamin Felice, Henry Palacio y Francisco Montes. Ya el 6 de enero, se renovó con Glas, la primera muestra individual de Flavia Da Rin en la galería, y el 22 de enero abrió CarnaVal, con las obras que Wiki Pirela y Novíssimo Edgar crearon durante un mes de residencia, bajo la curaduría de Natalia Sosa Molina.
Como toda Art Week que se precie de tal, la de Punta del Este es inabarcable y no apta para víctimas del FOMO (Fear of Missing Out o ansiedad a perderse experiencias gratificantes que otros están viviendo). Al atardecer, Julián Terán tocó la guitarra en una activación de A la sombra de otro sol, su exhibición en Espacio Innova, Punta Piedras
Mientras que en Solanas, en la zona de Punta Ballena, se inauguró Poéticas del desborde, la muestra colectiva de los artistas participantes del programa anual de residencias. Entre ellos, Viviana Blanco, Nicolás Janowski y Ana Calzavara. En Pueblo Garzón, la filial W—naturae se consolida con una exposición de corte internacional con Ad Minoliti, invitada a realizar una obra para los 50 años de la Colección FEMSA, en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey. Unos días antes, en el paraje abrió Off Season: Wind Full of Space, la muestra de Federico Rabinovich en Espacio Automóviles por Barrakesh.
En estas playas están comenzando a manifestarse los efectos de que se hayan instalado instituciones sólidas y proyectos de relevancia, que hacen deseable y oportuno que los actores del mundo del arte tengan en cuenta en estos días. Hasta aquí llegan las ondas expansivas de una escena internacional.