En este marco es que ciertos perfiles rompen con la norma y las dificultades con el alquiler y demuestran que el sueño de una casa propia es todavía una realidad. Este es el caso de Carlos, un alicantino de 31 años que ha conseguido comprar casi 12 pisos en 2 años. Ahora, el joven los alquila para obtener una rentabilidad que le permite vivir y seguir ahorrando.
La historia de Carlos, el joven propietario de 12 pisos con 31 años
Actualmente, Carlos alquila sus departamentos a 420 euros de media y asegura obtener una rentabilidad del 15%.
El joven inversor recuerda perfectamente cómo empezó todo: “Cuando inicié en el sector, me acuerdo que le decía a mi madre: ‘mamá, voy a coger cinco pisos en tres años’. Ella me decía: ‘Estás loco, hijo, estás loco’”, cuenta en entrevista para Inversión Inmobiliaria.
Sin embargo, con el pasar de los años, su capacidad de compra superó el plan inicial. “Al final, al cabo de dos años, tengo 12 viviendas repartidas, y vas viendo que tu techo no tiene límite”, explica.
Alcoy es una de las ciudades en donde más invierte, ya que es un lugar turístico con alrededor de 60.000 habitantes, hospitales y universidades, “todo lo necesario para invertir”, comenta. A su vez, Elche y Torrevieja también son dos destinos para su inversión, siempre con la misma lógica: ciudades de más de 50.000 habitantes, con servicios básicos y demanda estable de alquiler.
¿Cómo un joven de 31 años consiguió comprar 12 pisos en 2 años?
Su estrategia es sencilla: que cada vivienda “se pague sola”. “Si el sector inmobiliario no tiene mínimo una rentabilidad del 10%, para mí no tiene sentido. Busco que la vivienda se pague sola y genere un cashflow positivo todos los meses”, confiesa.
Uno de sus proyectos estrella ha sido un edificio completo, el cual compró a menos de 50.000 euros. “El alquiler más bajo está en 425 euros al mes y el más alto en 550. Alquilando a 425 euros me sale un 15% de rentabilidad”.
Nada de esto ha sido posible sin un trabajo estable y una formación educativa para convencer al banco. “Estudié ingeniería civil, hice un máster de gestión de proyectos y un MBA, además de leer mucho y hacer cursos”, explica. Eso le permitió demostrar ingresos, historial y criterio a la hora de pedir financiación