En medio de una paz cambiaria que sorprende a propios y ajenos, el especialista en mercados Matías Battista analizó en profundidad las herramientas que está utilizando el equipo económico para mantener estables las cotizaciones del dólar.
La “aspiradora” de pesos y el rollover récord del Gobierno
Uno de los puntos centrales del análisis de Battista fue el resultado de las últimas licitaciones de deuda. El Gobierno no solo logró renovar los vencimientos, sino que captó un excedente significativo, retirando pesos de la calle.
“Mete la aspiradora en el mercado y por cada 1.000 pesos que vencían, sacó 24 del circulante y los llevó al Tesoro”, graficó Battista durante su intervención en el programa Ahora Play. Este nivel de rollover, que alcanzó el 124,2%, es lo que explica la falta de presión sobre el tipo de cambio: simplemente, hay menos pesos disponibles para ir hacia la divisa.
El regreso del Carry Trade: qué ve Battista
La suba de tasas en las letras de corto plazo (Lecaps) ha vuelto a seducir a los inversores, quienes prefieren quedarse en pesos para captar rendimientos reales antes que dolarizarse. Battista señaló que el mercado está jugando a favor de la estrategia oficial por el momento.
La “luz amarilla” para la economía real
Sin embargo, Battista advirtió que esta paz financiera tiene un costo elevado para el sector productivo. La falta de pesos y las tasas altas encarecen el crédito y profundizan la recesión.
“Le estás generando el terreno a todo el sector industrial argentino para que la choque”, disparó el analista. Para Battista, la apertura importadora combinada con costos internos crecientes en dólares pone a las empresas locales en una situación de vulnerabilidad extrema.
“Es como que yo vaya a jugar a Wimbledon sin entrenar con una paleta de madera”, comparó, para luego añadir que esta política “saca liquidez de un mercado que ya está bastante ilíquido. Esto agrava la situación de las empresas porque hay menos crédito, menos consumo y más tasa de interés”.
Dólar: ¿qué pasará en marzo?
El horizonte de esta estrategia parece tener una fecha de revisión: el cierre del primer trimestre. El especialista considera que el Gobierno ha decidido postergar cualquier intento de reactivación vía inyección de pesos hasta evaluar el impacto de la inflación.