Se acerca febrero y, junto a este, un período clave de definiciones para el Gobierno con el inicio del segundo llamado a sesiones extraordinarias en el Congreso, las cuales se extenderán entre el lunes 2 y el viernes 27 de dicho mes.
Tras la aprobación del Presupuesto 2026 en diciembre, ahora el oficialismo redobla la apuesta y busca abrir el año con una de sus reformas más relevantes: el proyecto de modernización laboral.
Frente a un escenario legislativo más favorable para La Libertad Avanza tras su victoria en las elecciones de medio término del año pasado, la titular del partido oficialista en el Senado,Patricia Bullrich, ya se arremanga para negociar los votos necesarios para aprobar la propuesta del Gobierno en la Cámara Alta.
Para el Gobierno, la reforma laboral es particularmente relevante porque busca “dinamizar” la economía. En rigor, de aprobarse tal cual lo presentó el Ejecutivo, el proyecto tiene una fuerte impronta impositiva.
Es que este incluye una serie de cambios en pos de reducir la carga fiscal: el Gobierno proponer desde alícuotas diferenciadas de IVA para ciertos sectores o modificaciones en el Impuesto a las Ganancias para sumar exenciones hasta la eliminación del impuesto interno a distintos productos o la creación de un Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), entre otras.
Estos cambios que busca introducir el Palacio de Hacienda a cargo de Luis Caputo tienen como objetivo apuntalar el crecimiento económico, el cual se mantiene estancado, con resultados heterogéneos entre los distintos sectores.
De la mano de este crecimiento esperado vendría también la recomposición salarial que buena parte de la sociedad le reclama aún al Gobierno.
¿Por qué ocurre esto? Cómo perciben los argentinos sus ingresos, qué esperan para la economía y cómo ven al Presidente y sus opositores.
Cómo ven los argentinos la economía y qué expectativas tienen
El último relevamiento de Zentrix, realizado en enero 2026, relevó tanto la percepción de la situación económica personal como del país en 1094 encuestados de las 24 jurisdicciones del país.
En cuanto a la clase social de los consultados, sigue predominando la baja, con 50,8% en total (36% media-baja y 14,9% baja). Por su parte, un 38% se considera clase media y un 9,2% alta.
Por otro lado, consultados sobre su situación económica actual, por primera vez desde la llegada de Milei al poder, la percepción positiva supera a la negativa: un 38,8% cree que es muy buena (4,8% buena y 34% muy buena), mientras que un 30,6% considera que es mala. Otro 30,6% la considera regular.
Para enero 2026, el 48,2% de los encuestados califica la situación del país como “negativa”, mientras que el 31,4% la evalúa como “positiva” y el 20,1% la define como “regular”.
Pese a que el rojo aún predomina, en la evolución mes a mes de este indicador se puede observar que “crece el porcentaje de quienes ven la economía con mejores ojos”.
Además, consultados sobre la evolución económica del 2026, las expectativas mejoran: un 47,4% cree que tendrá resultados positivos (19,9% “algo optimistas”, más 27,4% “muy optimistas”), un 48% ve un 2026 negativo (39,4% “muy pesimistas”, más 8,5% “algo pesimistas”) y solo un 4,4% es neutral.
Salarios estancados e inflación que se siente: qué piensan los argentinos
Pese a esto, igualmente un 74,4% de los encuestados asegura que su salario está perdiendo frente a la inflación, mientras que son más quienes descreen del dato de IPC que publica mes a mes el INDEC (56,4%) que quienes sí piensan que este se “acerca a su percepción cotidiana” (41,4%).
Cómo está la imagen de Milei y la medición contra Kicillof
En otro apartado, Zentrix midió la imagen pública tanto de Javier Milei como del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, probablemente el candidato presidenciable más fuerte del PJ y opositor directo del Presidente.
Para enero 2026, la imagen negativa de Milei cae, mientras que la positiva sube, aunque esta aún se encuentra por debajo del rojo: un 48,3% tiene una percepción mala, un 45% buena y un 6,6% regular.
Esto se refleja en una mejora en la imagen, aunque sin efectos positivos directos e inmediatos en la vida cotidiana.
“En contraste, Axel Kicillof registró un deterioro de imagen en relación con el mes anterior y profundiza un saldo claramente adverso", señala la consultora.
Es que el gobernador bonaerense alcanza un 31,7% de imagen positiva, un 59,4% negativa y un 8,5% regular, con un “mayor nivel de desgaste” contra el oficialismo nacional.
Esperanza, transición y foco en la economía: el 2026 que los argentinos tienen en la mira
Como conclusión de su análisis, Zentrix considera que estos datos “no significan euforia, sino transición”. Es que Milei se encuentra en un momento delicado de su mandato, en el que se muestra mayor esperanza por el futuro, aun cuando el presente no es del todo auspicioso.
“Parte de la sociedad empieza a imaginar un 2026 algo más previsible, aun cuando el impacto sobre los ingresos siga siendo el dato más contundente del presente”, detalla la consultora en este sentido.
Es por ello que hoy conviven en la sociedad “percepciones negativas sobre el salario y, al mismo tiempo, una mejora en la mirada sobre el país o sobre el rumbo”.
Se trata del peso de las “expectativas de mediano plazo”, las cuales “ya empiezan a empujar el clima social hacia una evaluación menos cerrada que en meses anteriores”.
Esto también se refleja en la suba de la imagen de Milei y la caída de Kicillof: “Mientras el oficialismo logra recuperar apoyo en un clima social todavía exigente, algunas figuras opositoras enfrentan un mayor nivel de desgaste, en un electorado que está reasignando expectativas y buscando señales más concretas de salida”, concluye Zentrix.