En la mitad norte, la influencia de nuevos frentes atlánticos mantendrá las precipitaciones, el viento intenso y el descenso de temperaturas, con episodios de nieve en cotas medias y avisos activos en numerosas comunidades.
Aunque algunas zonas del centro y sur notarán una mejora transitoria, la inestabilidad no se disipará del todo. El descenso de la cota de nieve y las rachas muy fuertes volverán a condicionar la movilidad y las actividades al aire libre, sobre todo en áreas montañosas y costeras.
¿Dónde se concentrarán las lluvias y las nevadas más intensas?
Las precipitaciones se extenderán durante el sábado por la mayor parte del norte, con mayor persistencia en el Cantábrico oriental, el Pirineo occidental y sectores de la Bética oriental. En estas zonas se esperan los acumulados más significativos, con episodios que podrán incluir tormentas aisladas y granizo pequeño.
La nieve volverá a ganar protagonismo en cotas relativamente bajas. Durante la madrugada, la cota se situará entre los 700 y 1000 metros en el norte, con un ascenso progresivo hacia el final del día. En las áreas más elevadas, los espesores serán mayores, lo que refuerza el riesgo en carreteras secundarias y pasos de montaña.
En Baleares, el tiempo también mostrará su cara más inestable, con chubascos intensos y tormentas puntuales. En Mallorca, no se descarta la aparición de nieve en zonas altas hacia el cierre de la jornada, un fenómeno poco habitual que añade complejidad al panorama meteorológico.
¿Qué impacto tendrán el viento y las bajas temperaturas?
El viento será uno de los factores más determinantes del día. Soplará de componente oeste y alcanzará intensidades fuertes o muy fuertes en amplias zonas del litoral cantábrico, el Mediterráneo, Baleares y puntos del interior oriental, con rachas que podrán superar ampliamente los umbrales habituales.
Las mínimas también bajarán de manera generalizada, lo que favorecerá la aparición de heladas débiles en zonas elevadas.