El Indec difundirá el primer dato de inflación de 2026 el 10 de febrero. Allí, entrará en vigencia la canasta actualizada, basada en la encuesta de consumo de los hogares de 2017/2018. Hasta ahora se usaba la canasta de 2004.
La inflación de alimentos jugó a favor de la desaceleración con una fuerte baja tras las primeras semanas.
En base a la nueva canasta, las estimaciones para la inflación a lo largo de 2025 no tuvieron grandes diferencias con la medición de Indec, en torno a 2 puntos.
Los cambios
La nueva canasta reflejará el mayor peso de los servicios respecto de los bienes dentro del consumo de los hogares.
Los cambios más importantes se centran en la pérdida del peso de los alimentos dentro del número final y la suba de los servicios. En el caso de los primeros, pasan de representar el 26,9% al 22,7%. Así, las variaciones que registren los productos del agro o la industria alimenticia tendrán menor incidencia en la inflación, explicaron desde Qualy.
En el sentido inverso será para los servicios. La división vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumenta un 54% su peso dentro del indicador, al pasar de representar un 9,4% a 14,5%.
En menor medida aumenta el peso del transporte, que pasa de representar el 11% del total del indicador al 14,3%, volviendo más sensible el dato de inflación a los aumentos de combustibles y los boletos de transporte.
Entre el resto de los segmentos, con menor participación en el indicador general, las que ganan peso son: salud (8% a 9,1%), recreación y cultura (7,3% a 8,6%), comunicaciones (2,8% a 5,1%) y educación (2,3% a 3,1%). Esto significa que tendrán más incidencia en la inflación general los aumentos o bajas en prepagas y medicamentos, el costo de los servicios de internet y celulares y las cuotas escolares.
La división que pierde peso en el indicador es prendas de vestir y calzado, pasando de ser el 9% al 6,8% del indicador. Esta división fue la que menos aumentó en el año, tras registrar una suba del 15,3% interanual en diciembre, contra una inflación del 31,5%.
Dentro de los alimentos, la nueva canasta refleja también el aumento de los productos procesados, donde hay mayor participación de componentes industriales, logísticos y de comercialización.
Estos, sumados a internet y celulares , se convierten en gastos inelásticos para el ingreso familiar, lo que implica que tienen menor margen para eliminarlos. Muchos de los consumos de estos segmentos, como las plataformas de streaming, están además dolarizadas, por lo que las variaciones del tipo de cambio van a verse reflejados.