Trump sugirió que podría revisar el apoyo de EE.UU. a Gran Bretaña en la disputa con la Argentina por las islas Malvinas
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Trump sugirió que podría revisar el apoyo de EE.UU. a Gran Bretaña en la disputa con la Argentina por las islas Malvinas

ASHEVILLE, Carolina del Norte.- En una declaración en la Casa Blanca que generó sorpresa, el presidente norteamericano, Donald Trump, sugirió este lunes que su administración podría retirar el apoyo a Gran Bretaña -un histórico aliado de Estados Unidos- en medio de la disputa con la Argentina por la soberanía de las islas Malvinas.

“Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”, fue la respuesta de Trump en el Salón Oval ante la consulta específica de un periodista. Fue la primera vez que el mandatario republicano se pronunció en ese sentido sobre la postura norteamericana en el diferendo entre Gran Bretaña y la Argentina.

Reporter: Are you reviewing the U.S. position on the Falkland Islands?

Trump: I always review every position. That's just one of many. pic.twitter.com/xfrN2LX4oN

La declaración de Trump se registró luego de que la semana pasada el diario británico The Telegraph revelara que Estados Unidos, a través de funcionarios del Pentágono, había amenazado a Gran Bretaña con cambiar su posicionamiento sobre las Malvinas en caso de que el gobierno del primer ministro Andy Burnham no aumentara el gasto en Defensa.

De acuerdo al artículo publicado por The Telegraph, la advertencia norteamericana de modificar su postura sobre las Malvinas figura entre una serie de medidas que analizan altos funcionarios del Pentágono para así incentivar a que los miembros de la OTAN lleven al 5% de su PBI la inversión en materia de defensa, como pretende Trump.

Al ser consultado sobre esa versión periodística, el viernes pasado, un vocero del Departamento de Estado señaló a LA NACION que la posición del gobierno norteamericano con respecto a las islas “sigue siendo de neutralidad”.

“Reconocemos que existen reclamos de soberanía contrapuestos entre la Argentina y el Reino Unido. Reconocemos la administración de facto del Reino Unido sobre las islas, pero no adoptamos ninguna postura con respecto a los reclamos de soberanía de ninguna de las partes”, explicó el vocero a este medio.

En caso de que Washington revisara su postura, como sugirió Trump, la Argentina sumaría un aliado de enorme peso político para su histórico reclamo sobre las islas. Además, supondría un fuerte revés para las relaciones de Washington con Londres, que han estado bajo tensión en el último tiempo.

“Las conversaciones son sinceras y ninguna opción se descarta para alentar el tipo de reparto de gasto que buscamos”, habían señalado las fuentes del Pentágono al diario británico al referirse a las posibilidades de que Estados Unidos modificara la postura respecto de las Malvinas.

Los funcionarios citados por The Telegraph consideraron que, si bien Londres tiene el potencial de ser un socio clave en materia de defensa, el plan de inversión en defensa anunciado por el ex primer ministro Keir Starmer en junio pasado no representaba “un paso en la dirección correcta” lo suficientemente significativo.

Sintonía

El ruido que se ha generado en torno a la posible revisión de la posición de Estados Unidos sobre el diferendo por las islas se produce en momentos en que la Casa Blanca y la Casa Rosada mantienen un estrecho vínculo, apalancado por la sintonía entre Trump y el presidente Javier Milei. El Gobierno tiene en la administración republicana a su principal aliado aliado internacional.

En abril pasado también había generado amplia repercusión la filtración de un correo electrónico interno del Pentágono que, según publicó la agencia británica Reuters, contemplaba la suspensión del apoyo del gobierno de Trump al Reino Unido en su disputa con la Argentina.

Según aquella versión de Reuters, luego minimizada por el secretario de Estado, Marco Rubio, el correo electrónico interno esbozaba las opciones de Estados Unidos para sancionar a los aliados de la OTAN que, en su opinión, no apoyaron las operaciones estadounidenses en la guerra contra Irán. Entre ellas, añadió, contemplaba la suspensión del apoyo al Reino Unido en su disputa con la Argentina por las islas.

Luego del revuelo que se generó tras la filtración en el Pentágono, Rubio le restó importancia al asunto al calificarlo de “tan solo un correo electrónico” y minimizó las probabilidades de que el gobierno norteamericano respaldara las reivindicaciones argentinas.

“Fue tan solo un correo electrónico. La gente se está exaltando demasiado por un correo electrónico. Era simplemente un correo electrónico con algunas ideas”, señaló el jefe de la diplomacia norteamericana a The Telegraph, justo antes de la visita del rey Carlos III a Estados Unidos esa semana.

En aquel momento, el Departamento de Estado norteamericano había dado el mismo mensaje sobre la “neutralidad” de Estados Unidos ante una consulta de LA NACION. Y el Pentágono señaló que no tenía comentarios “sobre deliberaciones internas al respecto”, tras una consulta de este medio sobre la filtración y las opciones sobre la mesa para presionar a los aliados de la OTAN.

“Como ha dicho Trump, a pesar de todo lo que Estados Unidos hizo por nuestros aliados de la OTAN, ellos no estuvieron ahí para nosotros. El Departamento de Guerra se asegurará de que el presidente cuente con opciones creíbles para garantizar que nuestros aliados dejen de ser un ‘tigre de papel’ y, en su lugar, cumplan con su parte”, había dicho a LA NACION la secretaria de Prensa del Pentágono, Kingsley Wilson.

En el ámbito internacional, la Argentina ha sostenido cada año -como lo hizo el canciller Pablo Quirno en junio pasado- su reclamo ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas para un diálogo directo con el Reino Unido sobre la soberanía de las islas. Desde la resolución 20 de 1965, el comité insta a ambos países a sentarse a negociar para encontrar una solución a la disputa.

Días atrás, en tanto, el amarre de un buque petrolero de bandera británica en el puerto de Ushuaia había vuelto a poner en el centro de la escena la disputa por la soberanía sobre las Malvinas y la controversia por la intervención nacional del puerto local, vigente desde enero pasado.

Ante las críticas de diversos sectores, Quirno denunció una “operación de la oposición y de los medios”, y sostuvo que el buque era “un petrolero contratado para transportar crudo producido en la Cuenca Marina Austral, en territorio argentino”, que venía de Río Cullen, “donde se carga el petróleo producido en los yacimientos fueguinos operados por TotalEnergies y sus socios”.

El 2 de abril pasado, al conmemorarse el Día del veterano y de los caídos en la guerra de Malvinas, el presidente Javier Milei había renovado en su discurso el reclamo de soberanía sobre las islas, mientras intenta sostener la revitalización del vínculo comercial y político con Gran Bretaña.

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