Golazo de Nico Paz para un Como que vuela: el 10 que crece en Italia y se postula para ser el heredero de Messi en la Selección
Nico Paz sigue dando pasos hacia adelante. Y cada vez parecen más grandes. A los 21 años, el argentino convirtió este viernes su primer gol de la temporada en el contundente triunfo 4-1 de Como ante Genoa, en el Luigi Ferraris, por la tercera fecha de la Serie A. Fue otra actuación que confirma su crecimiento en Italia y alimenta una expectativa que inevitablemente empieza a trasladarse a la Selección Argentina: en el comienzo de la era post Lionel Messi, el zurdo aparece como uno de los futbolistas con talento y personalidad para asumir una parte de esa enorme herencia.
Claro está que no se trata de hallar a otro Messi, tarea imposible, sino de identificar quiénes podrán acumular mayor protagonismo tras la partida del capitán. Paz posee varias cualidades que Scaloni requiere para reconstruir: se desempeña entre líneas, tiene capacidad desequilibrante, precisión en el pase, aproximación al área y efectividad goleadora. Sumado a esto, desde esta temporada ostenta un símbolo que no pasa desapercibido: viste la camiseta número 10 de Como.
Ante Genoa volvió a demostrarlo. El conjunto dirigido por Cesc Fábregas había empezado perdiendo por el gol del montenegrino Milutin Osmajic a los 19 minutos, pero reaccionó rápidamente. Martin Baturina empató a los 25 y Assane Diao dio vuelta el marcador cinco minutos más tarde. Entonces apareció Paz.
A los 40 minutos, Yan Couto encontró el movimiento del argentino a espaldas de la defensa. Paz atacó el espacio, anticipó al mexicano Johan Vásquez, ingresó al área y sacó un potente derechazo que se metió debajo del travesaño de Justin Bijlow. Golazo para el 3-1 y primera celebración de Nico en la temporada 2026/27.
Pudo haber otro. En el segundo tiempo volvió a quedar en posición de remate y su disparo terminó contra un palo. Fábregas lo reemplazó a los 35 minutos, cuando el partido ya estaba prácticamente resuelto, y Diao terminó de construir la goleada con su segundo tanto.
La actuación también tuvo valor porque Paz venía de atravesar dificultades físicas durante el Mundial y en el inicio de la temporada. Como lo necesita en plenitud para un año que marcará un antes y un después en la historia del club: después de su extraordinaria campaña anterior, el equipo italiano se clasificó por primera vez a una competencia europea y este jueves tendrá su estreno absoluto en la Champions League nada menos que frente al Arsenal.
Paz fue uno de los grandes responsables de semejante transformación. La temporada pasada disputó 35 partidos de Serie A, convirtió 12 goles y dio seis asistencias, números que acompañaron una campaña de enorme impacto individual. Fue elegido mejor jugador joven e integró el equipo ideal en la Gran Gala del Calcio organizada por la Asociación Italiana de Futbolistas (AIC), mientras Fábregas fue distinguido como mejor entrenador.
Ya no se trata, entonces, solamente de una promesa surgida de la cantera del Real Madrid. Como apostó fuerte por él, le entregó la camiseta número 10 y lo convirtió en una de las caras centrales de un proyecto que dejó de ser una sorpresa para convertirse en una realidad del fútbol italiano.
El crecimiento también es observado desde la Argentina. Paz ya ingresó en el seleccionado mayor durante el ciclo de Scaloni y forma parte de una generación que tendrá que asumir responsabilidades mayores después del Mundial 2026. La salida de Messi deja un vacío que ningún futbolista podrá llenar individualmente, pero obliga a repartir funciones que durante casi dos décadas estuvieron concentradas alrededor del mejor jugador argentino de la historia.
En ese escenario, Paz tiene una ventaja: sus características futbolísticas lo colocan naturalmente cerca de la creación. No necesita ser el nuevo Messi para convertirse en una pieza fundamental de lo que viene. Su desafío será construir su propia historia con la camiseta argentina.
Por ahora, lo está haciendo en Italia. Como goleó, se subió provisoriamente a la cima de la Serie A y llegará entonado a su histórico estreno en la Champions. Y su número 10 argentino volvió a dejar una señal. Nico Paz sigue creciendo y, a los 21 años, empieza a pedir algo más que un lugar entre las grandes promesas: quiere ser protagonista del presente y uno de los nombres sobre los que se construya el futuro de la Selección.