"Al menos dos personas (a bordo de la lancha) eran ciudadanos estadounidenses, una ha fallecido y la otra está herida", precisó el funcionario en diálogo con la agencia de noticias francesa AFP y añadió que "el propietario de la embarcación declaró que esta había sido robada por un empleado".
Una tercera persona tenía un visado K-1 (conocida como 'fiancé visa', porque es para personas que se van a casar en los Estados Unidos en un plazo de 90 días) y las demás "podrían ser residentes permanentes legales", dijo la misma fuente, bajo anonimato.
Los hombres -identificados como de origen cubano- dispararon el miércoles contra una unidad de Tropas Guardafrontera que buscaba identificar la nave incursora, informó el miércoles el Ministerio del Interior de la isla. El comandante de los uniformados fue herido al igual que seis atacantes.
El hombre sospechaba de una persona que había contratado para hacer unos arreglos en su casa; dijo que había dejado su camioneta cerca de donde la lancha estaba amarrada. Agregó que el hombre tenía familia en Cuba, incluyendo a dos hijas jóvenes.
Más temprano, el Ministerio del Interior de Cuba había informado "que todos los participantes son cubanos residentes en los Estados Unidos". El país identificó a siete de las 10 personas que iban en la lancha: Amijail Sánchez González (herido); Leordan Enrique Cruz Gómez (herido); Conrado Galindo Sariol (herido); José Manuel Rodríguez Castelló (herido); Cristian Ernesto Acosta Guevara(herido); Michel Ortega Casanova (fallecido); y Roberto Azcorra Consuegra, este último le dijo a EFE que se encontraba en EE.UU. y que no había estado en la lancha, pese a que conoce a las personas involucradas en el hecho.
El gobierno cubano definió el hecho como una "agresión armada" y dijo que en la lancha se encontraron "fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cócteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje".
Crece la presión sobre la isla
El incidente llega en un momento de gran tensión entre Cuba y Estados Unidos luego del incremento de las sanciones por parte de Washington a la isla para presionar un cambio de gobierno y tras la incursión estadounidense a Venezuela y la captura del entonces presidente Nicolás Maduro, lo que dejó a la nación caribeña sin uno de sus principales abastecedores de petróleo.
También señalaron que todos los identificados tenían un "historial conocido de actividad delictiva y violenta", especialmente Sánchez González y Cruz Gómez, que eran buscados por las autoridades cubanas.
La embarcación se encontraba aproximadamente a 1,6 kilómetros (1 milla) al noreste de Cayo Falcones, frente a la costa norte de la isla. En su interior se encontró material bélico como fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal, chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje, indicaron las autoridades cubanas.
Los heridos fueron evacuados y algunos de ellos confesaron que el motivo de la incursión era realizar actos terroristas. Otra persona fue arrestada en tierra como cómplice.
Una de las víctimas mortales es Michel Ortega Casanova. Su hermano, Misael Ortega Casanova, dijo a la agencia AP que éste vivía con una obsesión por derrocar al gobierno cubano por el sufrimiento que padeció en la isla antes de mudarse a Estados Unidos.
“Mi mamá está devastada”, dijo Misael Ortega Casanova. “Se obsesionaron tanto que no pensaron en las consecuencias ni en su propia vida”, remarcó.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio -cuyos padres son emigrados cubanos y es un férreo opositor al gobierno de la isla- dijo que la administración norteamericana estaba recopilando su propia información, incluso el dato de si los atacantes eran ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes.
La fiscalía estadounidense del Distrito Sur de Florida indicó que busca respuestas “a través de todos los canales legales y diplomáticos disponibles” y agregó que “los hechos siguen siendo poco claros y contradictorios”.