A más de dos kilómetros bajo la superficie, en una zona montañosa del centro de China, un descubrimiento geológico empezó a sacudir al mundo minero y financiero.
Un equipo de especialistas confirmó la presencia de más de mil toneladas métricas deoro en el yacimiento de Wangu, ubicado en el Pingjiang, dentro de la provincia de Hunan. De confirmarse las proyecciones, se trataría de uno de los hallazgos auríferos más grandes del planeta en las últimas décadas.
Un yacimiento que podría cambiar el mapa del oro
La Oficina Geológica provincial informó que ya se identificaron más de cuarenta vetas de oro a una profundidad cercana a los 2.000 metros, con unas 300 toneladas métricas plenamente confirmadas. A partir de simulaciones tridimensionales, los especialistas estiman que las reservas podrían superar las mil toneladas si se extienden las exploraciones hasta los 3.000 metros.
Uno de los datos que más llamó la atención es la presencia de oro visibleen los núcleos de roca, algo poco común en la minería moderna. Algunas muestras arrojaron concentraciones de hasta 138 gramos por tonelada, una ley considerada excepcionalmente alta incluso para estándares internacionales.
Comparaciones históricas con otros yacimientos
El descubrimiento ya fue calificado como “supergigante” y comparado con la histórica mina South Deep, en Sudáfrica, durante años una de las mayores reservas conocidas. Sin embargo, expertos del Consejo Mundial del Oro pidieron prudencia: por ahora, solo las capas más superficiales cuentan con datos completamente verificados.
Riqueza, empleo y el desafío ambiental
Más allá del impacto económico —que podría traducirse en empleo, infraestructura y mayor producción para un país que ya lidera la extracción mundial de oro—, el proyecto también plantea serios desafíos ambientales.
La minería aurífera genera grandes volúmenes de residuos, consume enormes cantidades de energía y puede liberar metales pesados y sustancias contaminantes.