En las horas de la mañana del sábado 28 de febrero de 2026, la ciudadana Paula Malagón reportó la desaparición de su esposo Miguel Ángel Castro, un funcionario que trabaja en la Casa de Nariño, cuyo último rastro fue en las horas de la noche del viernes 27 de febrero, tras salir de una reunión de amigos en su moto, rumbo a su casa.
Castro fue visto por última vez sobre la media noche, en la carrera 21 con calle 33A, en el corazón de la localidad de Teusaquillo. Poco después, fue interceptado por un grupo de hombres que le arrebató su vehículo y sus pertenencias y se lo llevó, al parecer en un vehículo.
“Apareció, pero me extorsionaron. No sabemos qué pasó con sus cosas, su moto, celular. Nos llegaron notificaciones de movimientos en la cuenta y a mí me llamaron para extorsionarme. Me pidieron lo que yo tuviera de dinero”.
De acuerdo con el testimonio que la esposa de la víctima, la mujer cayó en la cuenta de que algo estaba sucediendo con su marido cuando comenzó a recibir llamadas de distintos números, cuyos interlocutores le afirmaron que Castro estaba en su poder.
Le aseguraron que su esposo era parte de bandas criminales y que supuestamente tenía contactos con “gente peligrosa”.
Noticia en desarrollo...