El Ministerio de la Producción oficializó la modificación de los límites de captura y medidas de manejo para los recursos jurel y bonito correspondientes al primer cuatrimestre de 2026, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad de las especies y beneficiar al mayor número posible de pescadores artesanales. Las disposiciones fueron publicadas mediante resoluciones ministeriales en el Diario Oficial El Peruano y regirán hasta el 30 de abril.
El viceministro de Pesca y Acuicultura, Jesús Barrientos, señaló que las medidas han sido aplicadas en años anteriores con resultados positivos y que son fundamentales para gestionar una flota artesanal que supera las 1.700 embarcaciones con permiso vigente. El funcionario indicó que el objetivo es que el recurso no se concentre en pocas manos y que los pescadores con menores capacidades operativas puedan participar en igualdad de condiciones.
Para el recurso bonito se fijó un límite total de captura de 48,393 toneladas entre enero y abril. De ese volumen, 18.430 toneladas están reservadas para embarcaciones de cerco con mayor capacidad de bodega —más de 20 hasta 32,6 metros cúbicos— mientras que más de 29.000 toneladas se asignan a embarcaciones artesanales y aquellas que emplean artes pasivas de pesca.
Como parte del ordenamiento, Produce dispuso que en marzo y abril solo podrán realizar faenas las embarcaciones de cerco que hayan efectuado como máximo dos salidas durante enero y febrero. La medida busca evitar la concentración del esfuerzo pesquero y permitir que más pescadores accedan al recurso antes de que se complete la cuota total.
Además, se recordó que todas las embarcaciones deben contar obligatoriamente con sistemas de preservación a bordo mediante hielo en proporción 2 a 1, requisito destinado a garantizar la calidad del producto. También se otorgarán beneficios de tolerancia adicional a quienes mantengan activo su sistema de seguimiento satelital, como incentivo para la formalidad y el cumplimiento de las normas.
Las autoridades señalaron que el conjunto de disposiciones tiene como finalidad principal asegurar que la riqueza marina beneficie a la mayor cantidad posible de pescadores artesanales y a las familias que dependen de esta actividad económica. El enfoque combina control técnico, equidad en el acceso y preservación de los recursos para el largo plazo.