El Aeropuerto Internacional de Miami anunció la expansión y transformación integral de la Terminal D, un proyecto que consiste en la incorporación de 17 nuevas puertas de embarque y permitirá atender a más de 30 millones de pasajeros anuales.
La inversión, que alcanza USD 1.100 millones, busca posicionar a la ciudad como un punto de conexión estratégico hacia América Latina y reforzar su competitividad frente al crecimiento de otros hubs en Estados Unidos.
La confirmación del plan se realizó el 25 de febrero durante una conferencia liderada por la alcaldesa del condado Miami-Dade, Daniella Levine Cava, el director del aeropuerto, Ralph Cutie, y el CEO de American Airlines, Robert Isom.
En 2023, el Aeropuerto Internacional de Miami alcanzó un récord al superar los 50 millones de usuarios, reflejando una tendencia ascendente en el flujo de pasajeros que lo destaca como un nodo relevante del sur de Florida, especialmente para conexiones con América Latina y el Caribe.
De acuerdo con el portal estadounidense especializado en aviación Newssaa, la Terminal D es actualmente la más transitada del aeropuerto y su ampliación permitirá atender eventos internacionales de alta convocatoria, como el Mundial FIFA 2026.
El diseño prioriza la sostenibilidad y apunta a obtener certificaciones internacionales como LEED Silver y Envision Verified, estándares que avalan la eficiencia ambiental y energética del proyecto.
La ampliación de la Terminal D forma parte de un plan de renovación que contempla una inversión total de USD 14.000 millones para modernizar la infraestructura aeroportuaria de Miami-Dade durante la próxima década.
El nuevo edificio incorporará, además de 17 nuevas puertas de embarque, aproximadamente 30.000 pies cuadrados (casi 2.800 metros cuadrados) de espacio para concesionarios, incluyendo tiendas, restaurantes y un área prevista para un futuro salón premium de American Airlines.
El director del aeropuerto, Cutie, indicó que la propuesta integra tecnología avanzada en los procesos de atención al pasajero y control de seguridad, con el propósito de acortar los tiempos de espera y mejorar la experiencia de viaje.
La alcaldesa Daniella Levine Cava explicó el impacto de la obra: “Esta expansión de más de mil millones de dólares es una mejora monumental en nuestro plan de modernización que transformará la experiencia del pasajero desde la cabina hasta la acera”. La magnitud de la mejora se refiere a la actualización total de las instalaciones y a la capacidad de recibir una mayor cantidad de vuelos y pasajeros internacionales.
“La expansión de la Terminal D es una respuesta a la creciente demanda, pero también un avance para el liderazgo a largo plazo en el transporte aéreo internacional”.
Uno de los pilares de la nueva Terminal D es la sostenibilidad. El diseño contempla la reducción del consumo energético y la gestión eficiente de recursos, conforme a los criterios internacionales más exigentes. El proyecto cuenta con sistemas de climatización inteligentes, uso de materiales reciclables y una arquitectura enfocada en la luz natural.
La experiencia del pasajero es un objetivo destacado de la transformación. El aeropuerto planea incorporar procesos de check-in automatizado, control de seguridad con reconocimiento biométrico y áreas de descanso mejoradas. El objetivo es que la infraestructura esté preparada para absorber el crecimiento de la demanda sin sacrificar la comodidad ni la seguridad.