LONDRES/ABU DHABI.– Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el sábado, apuntando a su liderazgo y sumiendo a Medio Oriente en un nuevo conflicto que el presidente norteamericano, Donald Trump, afirmó que pondría fin a una amenaza a la seguridad y daría a los iraníes la oportunidad de derrocar a sus gobernantes.
El salto del petróleo
Algunas grandes petroleras y casas comerciales de primer nivel suspendieron los envíos de crudoy combustibles a través del estrecho de Ormuz debido a los ataques, dijeron el sábado cuatro fuentes del sector. La mera posibilidad de que buques queden atrapados dentro del Golfo o se conviertan en blancos potenciales ya está forzando a productores, traders y navieras a replantear rutas y movimientos de petróleo y gas natural licuado.
Infraestructura intacta, flujos alterados
Por ahora, no se han confirmado daños directos a la infraestructura petrolera y gasífera tras los ataques iraníes, un dato que aporta algo de alivio a corto plazo. Sin embargo, se reportaron explosiones en Emiratos Árabes Unidos y Kuwait —dos grandes exportadores de crudo—, mientras que Qatar, segundo mayor exportador mundial de gas natural licuado, informó que interceptó misiles dirigidos a su territorio.
También se escucharon detonaciones en Bahrein y en las inmediaciones de la isla iraní de Kharg, el terminal por donde fluye habitualmente cerca del 90% de las exportaciones de crudo de Irán. Datos de seguimiento marítimo sugieren, no obstante, que Teherán había cargado en los últimos días gran parte del petróleo almacenado allí en buques tanque, una señal de previsión ante un posible deterioro de la seguridad.
De manera crucial, no se registraron hasta ahora interrupciones confirmadas en el tránsito por el estrecho de Ormuz, el angosto paso marítimo entre Irán y Omán por el que circulan cerca de 20 millones de barriles diarios. Aun así, los analistas coinciden en que la ausencia de daños físicos no alcanza para disipar el impacto: la cautela por sí sola ya está generando disrupciones.
Las tarifas de flete de petroleros, que venían subiendo desde antes por el aumento de las tensiones, se encaminan a nuevos máximos. Las tarifas de referencia para superpetroleros que cubren la ruta Medio Oriente–China se triplicaron desde comienzos de año, reflejando tanto el mayor riesgo como la reducción del número de buques dispuestos a operar en la zona.
Volatilidad en todos los frentes
Es probable que el conflicto exacerbe la volatilidad en los mercados financieros globales, que ya habían registrado fuertes vaivenes este año por los aranceles impulsados por Trump y la corrección del sector tecnológico. El índice de volatilidad VIX subió un tercio en lo que va del año, mientras que la volatilidad implícita de los bonos estadounidenses avanzó un 15%.
Los mercados cambiarios tampoco quedarían al margen. Durante la guerra de junio, el índice del dólar cayó alrededor de un 1%, aunque el movimiento fue breve. Analistas advierten que, si el conflicto se prolonga y afecta el suministro energético, el dólar podría fortalecerse frente a la mayoría de las monedas, salvo el yen japonés y el franco suizo.
Los activos refugio
En paralelo, los inversores comenzaron a refugiarse en activos considerados más seguros. El franco suizo, uno de los principales refugios en tiempos de turbulencia, enfrenta una renovada presión alcista, lo que complica al Banco Nacional Suizo. En lo que va del año, la moneda se aprecia cerca de un 3% frente al dólar.
El oro, que ya venía de una racha récord, podría captar nueva demanda: acumula una suba del 22% en lo que va de 2026. La plata también mostró un desempeño sólido. Los bonos del Tesoro estadounidense, otro clásico refugio, podrían beneficiarse con una mayor demanda, prolongando la reciente baja de sus rendimientos.
La excepción volvió a ser el bitcoin, que perdió su estatus de refugio financiero. Cayó un 2% el sábado y acumula una pérdida superior al 25% en los últimos dos meses.
Amortiguadores globales, pero limitados
Se espera además que la OPEP+ acuerde un aumento de producción en una reunión prevista para este domingo. Sin embargo, los analistas advierten que cualquier interrupción significativa en las rutas de exportación del Golfo podría neutralizar rápidamente esos incrementos, aunque Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos cuentan con algunas rutas alternativas.
Agencia Reuters