Santino Curto (22) es uno de los hijos mayores de Germán Barcelo y Denise Dumas. Si bien toda su infancia estuvo atravesada por el arte, gracias al trabajo como actor y músico de su papá, y la extensa trayectoria de su mamá en televisión, fue un viaje a Nueva Zelanda lo que reconectó con su niño interior y lo hizo decidirse a dar su gran salto a la música. El pasado 18 de febrero, el joven estrenó “Todo pasa”, una canción que escribió su padre a principios de los años 2000 y que casi 20 años después sigue uniéndolos como familia.
“Me fui a Nueva Zelanda un año y todo ese tiempo fue como una meditación de ver qué quiero hacer y siempre lo primero que estaba ahí era la música. La actuación también, pero la música primero que nada. Y cuando volví era lo único que quería hacer, así firme. Y justo mi papá me dijo de hacer una reversión de su canción y me ayudó a dar el primer paso”, reveló Santino en diálogo con LA NACION sobre su incursión en el mundo artístico.
Pero la canción no fue elegida al azar. Este sencillo representó en su momento el comienzo de una nueva etapa en la vida de Germán Barceló, quien en el año 2004 decidió escribirla para hablar sobre el camino de sanación que había atravesado. Hoy en día su letra vuelve a tomar un nuevo sentido para Santino, quien después de varios años de buscar su camino está decidido a ingresar en la escena musical.
“Esta es una canción muy especial para nosotros, por el momento que estamos viviendo. Hoy es más que una canción, porque es el comienzo de un nuevo tiempo, una nueva etapa para Santino. Entonces, no es una colaboración más, es una colaboración especial”, remarcó Germán Barceló, quien también participó de la producción realizada en los estudios de LA NACION.
—¿Cuál es el género musical que te gustaría abarcar?
Santino: En esta época en la que inundan canciones con más vulgaridades en sus letras, con mucho culo, teta y todo eso, quiero intentar ir por otro lado; no sé si más sano, pero menos atrevido. Además, me considero romántico. Casi siempre que escribo me salen letras de amor. También quiero tener canciones que motiven a otros. Siento que en la actualidad todo está pegando la vuelta y que poco a poco se van a volver a apreciar más las letras.
- Además de “Todo pasa”, ¿hay otras canciones en camino?
S: Bueno, el próximo tema, después de “Todo pasa” es una bachata que se llama “Arrepentido”. Salió una bachata porque la probamos con la letra en distintos géneros y fue la que más nos gustó. También grabé un tema que por el momento es una maqueta de un hip hop melódico. No me gusta decir ‘este es mi género’, pero me encantan las baladas.
—¿Cuáles son tus referentes en la música?
S: El primero es Justin Bieber, me encantan sus canciones. De acá de Argentina, toda mi adolescencia escuché a Duki, que hace un género totalmente opuesto a lo que busco, pero siento que es el número uno en lo suyo.
—¿Cuál es tu sueño con la música?
S: Trato de no ser resultadista. O sea, de disfrutar el proceso e ir día a día. Pero si pienso en un sueño así a lo grande, lo que se me viene es poder estar con mi guitarra en un escenario gigante y que la gente cante mis canciones a capela.
A pesar de ser hijo de dos figuras consagradas en el mundo artístico, sus padres decidieron preservar su identidad durante casi toda su infancia y adolescencia para que, ya adulto, sea su propia elección exponerse públicamente. En este sentido, aclaró que, pese a que se crió en el ambiente, es un mundo totalmente nuevo para él. “Creo que lo peor que uno puede hacer es ponerse a pensar ‘qué pensarán de mí’. Trato de hacer lo que me gusta y seguramente voy a tratar de no leer los