En distintos estados de EE.UU., el gobierno del presidente Donald Trump avanzó con la compra de almacenes para convertirlos en centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). El objetivo es aumentar la capacidad para albergar a inmigrantes bajo custodia. Sin embargo, muchas personas, incluso votantes del Partido Republicano, se pronunciaron en contra del plan.
Los votantes de Trump que rechazan los nuevos centros de detención del ICE
A lo largo de 2025, el mandatario republicano avanzó con su ofensiva migratoria. Uno de sus propósitos era aumentar los arrestos diarios de inmigrantes, pero los centros de detención existentes están al límite de su capacidad. Para proseguir con su estrategia, el gobierno necesita crear más recintos, y por eso recientemente adquirió edificios para transformarlos completamente.
Uno de estos espacios, ubicado en Surprise, en Arizona, albergaría a 1500 inmigrantes indocumentados, pero los vecinos no están conformes con el plan. Stacy Bradley, quien votó por el mandatario republicano, es copropietaria de Woodlands Elite Cheer, un centro de entrenamiento ubicado frente al próximo centro.
En diálogo con The New York Times, expresó su temor de que los inmigrantes con antecedentes penales escapen, o incluso que estallen protestas frente a su gimnasio. Al lugar acuden niños de tres años de edad y ver personas encadenadas podría ser una imagen traumática.
“Es una cosa aterradora para un niño de esa edad”, sostuvo. Bradley no es la única, sino que es una de las tantas personas que protestaron contra el proyecto.
Críticas al plan de Trump para aumentar la capacidad de detención con nuevos centros del ICE
Aquellos que se oponen a las instalaciones sostienen que los sitios reducirían la recaudación del impuesto sobre la propiedad, dañarían a los negocios locales y agotarían la infraestructura de agua y alcantarillado.
Otros críticos citaron preocupaciones humanitarias sobre la transformación de almacenes industriales en centros de detención que podrían contener a personas por un promedio de 60 días.
Antes de la adquisición de nuevos almacenes, el gobierno federal ya se enfrentaba a una controversia relacionada con los centros. Esto se debe a quejas por condiciones indebidas, incluidas aquellas sobre salas de espera y centros de procesamiento que no estaban destinados a la detención de larga duración.
“Entiendo las preocupaciones locales”, expresó Kenneth T. Cuccinelli II, subsecretario interino de Seguridad Nacional durante el primer gobierno de Trump. “Sin embargo, el ICE debería haber establecido centros de procesamiento en todo el país desde hace mucho tiempo. Esto hará que la agencia sea más eficaz”, argumentó.
El plan de Trump para crear nuevos centros de detención del ICE
De acuerdo con la información de The New York Times, el ICE sostuvo que los centros serán renovados para cumplir con los estándares de detención y proporcionar servicios de alimentos, médicos y lavandería.
Además, la información señala que el plan del ICE es convertir ocho instalaciones en “centros de detención a gran escala” y 16 edificios en centros de procesamiento. En conjunto, costará al gobierno federal cerca de US$38.000 millones.