Desaparición de Loan: fuerte cruce entre fiscales y jueces por la decisión de empezar el juicio el 7 de octubre
CORRIENTES (de un enviado especial).- Fue una sorpresa que generó indignación en los fiscales y en María Noguera y José Peña, madre y padre de Loan Danilo Peña, cuando escucharon que el presidente del Tribunal Oral Federal, Fermín Cereloni, anunció que el juicio por la desaparición del niño comenzaría el 7 de octubre y que estaba previsto que se realizaran dos audiencias por semana hasta diciembre; es decir, en tres meses, en un debate que tendrá, como mínimo, 160 testigos.
El malestar y el rechazo que generó la fecha que estableció el tribunal —conformado por Eduardo Belforte, Fermín Cereloni y Simón Bracco—, que fijaba el inicio para dentro de más de siete meses, hizo reflexionar a los jueces, quienes decidieron analizar y estudiar el tema. La desprolijidad del tribunal y el apuro por terminar la audiencia preliminar antes del mediodía dejaron esta situación en una especie de limbo. “No entiendo para qué se hizo esta audiencia preliminar si no se decidió nada”, afirmó Schaefer.
Casi todos los acusados seguían la audiencia de manera virtual desde sus celdas en distintas partes del país. El único que se desconectó fue Antonio Benítez, pero el resto —como Daniel Ramírez, Mónica Millapi, Laudelina Peña, María Victoria Caillava, Carlos Pérez y Walter Maciel— estuvieron atento a sus pantallas. Cuando tengan que declarar deberán ser trasladados a la ciudad de Corrientes.
“Me parece un disparate. Si es posible, queremos que el juicio empiece en una semana o dos; queremos que sea lo antes posible”, dijo María Noguera al finalizar la audiencia.
Una parte considerable del tiempo de la audiencia la ocupó una discusión intrascendente: la decisión de los jueces de pedirles a dos mujeres de Goya, que reclaman la aparición de Loan, que se sacaran las remeras con la estampa del rostro del niño. “En este juicio no debe haber ninguna connotación política”, sostuvo el presidente del tribunal, interpretando que ese reclamo podría estar motivado por alguna intencionalidad ajena al pedido de justicia.
Otro punto de discusión fue la prueba ofrecida por el Ministerio Público Fiscal, que incluye 161 testigos. El tribunal otorgó 15 días para readecuar la prueba, pero Schaefer indicó que esa tarea ya había sido realizada y que la audiencia era el ámbito adecuado para resolverlo. “Este sería el recinto y el momento para discutir, de esos 160 testigos, qué más piden las defensas. Si no, nos quedaríamos sin audiencia del día de hoy”. El fiscal reiteró que mantiene un criterio de amplitud probatoria, aunque insistió en que el proceso debe avanzar sin dilaciones innecesarias.
Los defensores
Ernesto “Tito” González, abogado de Pérez y Caillava, había adelantado en la previa que la estrategia de la defensa se centraría en objetar las pruebas presentadas por el Ministerio Público Fiscal y la querella. “Hay ciertas incongruencias en los planteos realizados por la querella y también por el Ministerio Público Fiscal. Tengamos un poco más de seriedad en cuanto a la cantidad de personas que pretendemos que vengan a declarar, porque tenemos que tener en cuenta que vamos a tener declaraciones testimoniales que no van a durar dos minutos. Hay que depurar aquellas que sean verdaderamente útiles”, señaló.
Luego de la audiencia, que dejó un sabor amargo para los fiscales, Schaefer insistió en que el juicio es vital para que puedan surgir nuevos elementos en la búsqueda de Loan y para que se pueda romper el pacto de silencio entre los imputados. El fiscal reconoció que es relevante lo que hasta ahora logró determinar la investigación, aunque gran parte de la opinión pública considera que, al no hallarse a Loan, es un caso perdido.
A estos imputados, que están con prisión preventiva, se suman otros diez vinculados a la llamada Fundación Dupuy, que habrían entorpecido la investigación de la desaparición de Loan. El único de ese grupo que está detenido es Nicolás Gabriel Soria, conocido como el “falso yankee”, quien se presentaba en Corrientes como agente de la CIA o de Interpol, pero había nacido en Avellaneda.
Los investigadores determinaron que entre las 13.52 y las 15.26 se consumó la sustracción de Loan “para luego dar lugar a su ocultamiento hasta el día de hoy”. En ese lapso, “Benítez, Ramírez, Millapi y Peña aprovecharon que José Peña (padre) y la abuela del niño se encontraban en la sobremesa conversando con el matrimonio Pérez–Caillava para apartar a Loan de su padre. Usaron la excusa de ir a buscar naranjas con los otros niños —logrando así que el menor los acompañara— a un naranjal ubicado en un monte a más de diez minutos a pie, desde donde era imposible que el menor pudiera ser visualizado desde la casa de Catalina Peña, donde se encontraba su padre”.
En ese recorrido, y a medio camino hacia el naranjal —donde ya se encontraba Benítez—, en una tranquera donde Ramírez esperaba a las mujeres y a los niños, Laudelina convenció a la prima de Loan de regresar a la casa con la excusa de que allí también había naranjas. De esa manera logró que todos los chicos se quedaran solos con los tres adultos que habían ido hacia allí y que participaron en la sustracción.
La investigación señala que en el naranjal —independientemente de las versiones ensayadas por los involucrados y del relato de los niños— se produjo “un suceso que desencadenó la sustracción del menor, el cual luego fue alejado del lugar y ocultado”, situación que para los fiscales “perdura al día de la fecha”.
La sospecha de los fiscales es que para sacar a Loan del lugar se utilizó “el vehículo Ford Ranger del matrimonio Pérez–Caillava, en el cual se hallaron rastros odoríficos del menor”.
El llamado sospecho
Aunque aún no hay certezas de que el juicio arranque antes del 7 de octubre, como estableció originalmente el tribunal, los abogados de María Noguera y José Peña pidieron a los jueces que se lleve adelante lo antes posible una reconstrucción de la desaparición de Loan en el paraje El Algarrobal, en 9 de Julio. “El 13 de junio se van a cumplir dos años de la desaparición de Loan y ustedes deben saber y tener dimensión del lugar donde ocurrió esta tragedia”, afirmó uno de los abogados de la querella, quien pidió, antes de que se cerrara la audiencia, que los magistrados le dieran la posibilidad de hablar a la madre de Loan. El presidente del tribunal se olvidó de este pedido y dio por terminada, a las 12.45, la fallida audiencia preliminar de un juicio emblemático.