En la antesala del programa “QR!”, emitido por Canal E, el conductor Pablo Caruso conversó con dirigentes sindicales sobre las horas decisivas previas a la votación de la reforma laboral en el Senado. Durante el intercambio, referentes gremiales expresaron fuertes críticas al proyecto y anticiparon un escenario de confrontación judicial y gremial si la norma queda sancionada.
El primero en tomar la palabra fue Rodrigo Borrás, secretario de Políticas Aéreas del sindicato APA, quien describió la jornada como un momento crítico para el mundo del trabajo. “Estamos transitando un día que consideramos infame para los trabajadores y para el pueblo en general”, sostuvo.
“No es una reforma, es un retroceso”, señalaron desde los gremios
Borrás cuestionó el contenido general de la iniciativa y aseguró que implica una pérdida histórica de derechos laborales. En ese sentido, planteó que algunos cambios significan retrocesos respecto de conquistas obtenidas hace más de un siglo.
“Nos están quitando las ocho horas de trabajo, una lucha que se dio en 1886. Estamos retrocediendo dos siglos atrás”, expresó. Además, adelantó que distintos sindicatos impulsarán acciones legales contra la norma una vez sancionada.
El dirigente explicó que la estrategia gremial combinará la judicialización con el fortalecimiento de la organización sindical en los lugares de trabajo. “Vamos a judicializar esta reforma laboral y volver a lo más básico del sindicalismo: organizarnos en las bases”, indicó.
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Durante la conversación, Caruso consultó si la sociedad logró dimensionar el alcance real de la reforma laboral. Sobre ese punto intervino Marco Pozzi, secretario general del Sindicato de Aceiteros de Rosario, quien consideró difícil medir el nivel de comprensión social frente a cambios estructurales.
“Esta reforma cambia la relación de fuerzas con patronales voraces que tenemos en el país”, afirmó, y señaló que muchos trabajadores no logran tomar conciencia plena debido a la precarización económica y la necesidad de sostener múltiples empleos.
Judicialización, protestas y un nuevo ciclo sindical
La periodista Irina Hauser planteó durante el programa cómo continuará la etapa posterior a la sanción de la ley. En respuesta, Borrás confirmó que la estrategia inmediata incluirá acciones judiciales impulsadas por centrales sindicales y gremios individuales.
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Hacia el final del diálogo, Pozzi profundizó sobre los cambios que, a su entender, deberá atravesar el movimiento obrero. El dirigente planteó la necesidad de reconstruir un sindicalismo más combativo y enfocado en reclamos básicos.
“Hay que volver a hablar de salarios, condiciones laborales y lucha contra la tercerización”, señaló, y advirtió que la reforma afectaría el derecho a huelga tal como se conoce actualmente.
Además, sostuvo que el desafío será recuperar la confianza de los trabajadores más jóvenes y de quienes se desempeñan en empleos de plataformas o modalidades laborales emergentes. “Hay una generación que necesita volver a creer en el sindicalismo”, afirmó.
LB