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Las locuras del Chacho Coudet en River: de la broma que dejó “ciego” a un compañero a los chistes a Saviola y Aimar
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Las locuras del Chacho Coudet en River: de la broma que dejó “ciego” a un compañero a los chistes a Saviola y Aimar

Vestuario de River. Chacho, acostado en una camilla, ve ingresar a un dirigente del club de muy baja estatura y su espíritu jocoso lo impulsa; no lo puede contener. “Venga con papá, venga con papá”, le dice, mientras se toca la rodilla, como instándolo a sentarse a upa.

El plantel estalla de risa, se distiende con las ocurrencias del mediocampista. Un clásico de Coudet, que tenía alquilado a aquel dirigente por su particularidad física. Y el mismo no se ofendía: conocía su humor.

River se medía ante Racing. A la Academia lo dirigía Reinaldo Merlo. En un alto del partido, Mostaza convocó a José Chatruc para brindarle indicaciones. El Chacho, sigiloso, lo siguió a Pepe y se escondió para escuchar el contenido de la charla. Sí, en pleno clásico. Una vez que terminó el ida y vuelta, salió de su escondite. Y gritó, cerca del DT, con intención de que lo escuchara: “¡Ledesma, ojo que Chatruc te va a buscar la espalda!”.

“En una concentración, en River, hubo un problema acuático. Se empezaron a tirar agua y yo no ingresaba en el evento porque estaba tirado en la cama”, prologó la anécdota el propio Coudet. “Hasta que me mojaron”, advirtió su entrada a escena. “El Bichi -Fuertes- se me metió adentro de la pieza, yo estaba con el Coco Ameli. Y empezaron las patadas voladoras, de todo, a la puerta, de los que estaban afuera, para poder entrar. Teníamos un matafuegos, como de un metro. Hasta que abrieron un poquitito la puerta. Y le metí el piquito de matafuegos en el hueco. Nunca había tirado y nunca creí que se iba a armar lo que se armó”, contó.

“Tiré para arriba para que no diera en los ojos, pero quedó la concentración celeste. Lo más cómico fue el llamado al Pepe Seveso (ex médico del plantel), diciéndole que el Bichi estaba ciego. ‘Estoy durmiendo, que se joda’, respondió. ‘Si no ve el arco durante los partidos’”, cerró la desopilante historia el ex volante por derecha.

Javier Saviola y Pablo Aimar eran dos de las grandes apariciones de las inferiores de River y el Chacho, un referente. Desde ese rol (y el de bromista de plantel) los volvía locos. Al Pibito, por ejemplo, lo tomó de punto porque se paraba el cabello con gel. en consecuencia, cada vez que lo cruzaba… lo despeinaba. Y el delantero se enojaba.

El Payasito también se fastidiaba con las ocurrencias de Coudet. Es que el cordobés era muy tranquilo y callado: prefería el silencio. En consecuencia, el ex mediocampista se le sentaba al lado en la mesa y no paraba de hablarle… Hasta que Aimar demostraba su enojo.

Tras la partida de Gallardo, el ayudante de campo de Lionel Scaloni en la Selección también está en carpeta para dirigir a River. Sin embargo, al menos hasta el Mundial no existe chance de negociación. Hoy, Coudet parece a un paso de asumir... Aquel bromista que lo molestaba.

En 2002, ante la inseguridad, Eduardo Coudet tomó una decisión particular: abandonó la 4X4 en la que se movilizaba para ir y venir de los entrenamientos y la cambió por un Fiat 147, en el que parecía enlatado. Luego, partió a España. Y a su regreso al club apareció a bordo de un… Lotus. “Me voy con Patán”, avisaba, en alusión al perro de Pierr Nodoyuna en la serie animada “Los autos locos”, antes de abordar el descapotable negro, de apenas dos asientos.