Israel reanuda los ataques a Irán, que responde lanzando misiles
WASHINGTON.- El ejército israelí anunció este domingo que lanzó una amplia oleada de ataques en el corazón de Teherán después de que su fuerza aérea llevara a cabo una operación a gran escala que acabó con la vida del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, que amenaza con desestabilizar todo Medio Oriente.
Durante las últimas horas, las fuerzas aéreas aéreas israelíes llevaron a cabo los ataques para abrir el “camino a Teherán”, añadió.
Mientras tanto, una lluvia de misiles lanzados este domingo desde Irán mató al menos a cuatro personas en el centro de Israel, informó el servicio de emergencias israelí.
“Cuatro personas murieron en un ataque directo contra Beit Shemesh”, declaró el portavoz de Magen David Adom, Zaki Heller, en un comunicado.
Horas después de que ambos países anunciaran que un ataque aéreo había matado al ayatollah Alí Khamenei en la campaña militar para derrocar al gobierno de la república islámica, la prensa estatal confirmó el sábado la muerte del líder de 86 años.
El líder supremo ostenta el poder absoluto en Irán, actúa como comandante en jefe de las fuerzas armadas y decide la dirección de la política exterior, definida en gran medida por la confrontación con Estados Unidos e Israel.
Ali Larijani, asesor de Khamenei y máximo responsable de seguridad de Irán, dijo que se crearía un consejo de liderazgo temporal basado en la Constitución hasta que se eligiera al próximo líder.
“Khamenei, una de las personas más malvadas de la historia, murió. Esto no solo es justicia para el pueblo iraní, sino para todos los estadounidenses y las personas de muchos países del mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Khamenei y su banda de matones sanguinarios”, confirmó Trump en un mensaje en su red Truth Social, en el que señalóque esta “es la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país”.
Khamenei, one of the most evil people in History, is dead. This is not only Justice for the people of Iran, but for all Great Americans, and those people from many Countries throughout the World, that have been killed or mutilated by Khamenei and his gang of bloodthirsty THUGS.…
Horas después del inicio de la dramática escalada bélica bajo la “Operación Furia Épica”, que desató la respuesta militar de Teheráncontra objetivos en Israel y otros países de la región, funcionarios del gobierno de Benjamin Netanyahu habían informado que los restos de Khamenei fueron retirados de entre los escombros de su complejo residencial. También informaron que tanto Trump como Netanyahu habían visto una “foto del cuerpo” del guía supremo.
Más tarde, el gobierno iraní reconoció la muerte del ayatollah y anunció 40 días de luto y el cese de actividades de la administración pública por al menos siete días. Como venganza, la Guardia Revolucionaria prometió la respuesta más “devastadora y horrorosa de la historia”.
Trump remarcó que Estados Unidos espera que “la Guardia Revolucionaria de Irán y la policía se unan pacíficamente con los patriotas iraníes y trabajen juntos para devolver al país la grandeza que merece”, y que ese proceso debería “comenzar pronto”.
“En un solo día no solo ocurrió la muerte de Khamenei, sino que también el país quedó profundamente destruido e incluso aniquilado. Sin embargo, los intensos y precisos bombardeos continuarán ininterrumpidamente durante toda la semana o mientras sea necesario para lograr nuestro objetivo de paz en Medio Oriente y, de hecho, en el mundo”, advirtió Trump.
De acuerdo a la Media Luna Roja iraní los ataques dejaron por lo menos 200 muertos y más de 750 heridos. La ofensiva generó una amplia reacción de gobiernos de todo el mundo, entre ellos de la Argentina, que respaldó el accionar de sus dos principales socios internacionales.
Ante la confirmación de la muerte de Ali Jamenei, Líder Supremo de la República Islámica de Irán, corresponde recordar que la Justicia argentina determinó que el atentado contra la AMIA del 18 de julio de 1994, con 85 muertos y centenares de heridos, fue un acto de terrorismo…
El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel no tiene precedentes en la región al tener como objetivo declarado -por primera vez en 47 años- tumbar al régimen de los ayatollahs, luego de semanas de una escalada de tensión con la Casa Blanca y la movilización de fuerzas norteamericanas a la región. Para Trump es una jugada de altísimo riesgo en un momento en el que enfrenta turbulencias internas, tanto políticas como económicas, con las cruciales elecciones de medio término en el horizonte.
En un mensaje grabado en su resort Mar-a-Lago y dado a conocer en la madrugada del sábado, Trump había afirmado que el objetivo era “defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní”, al que calificó como “un grupo despiadado de personas muy duras y terribles”.
“Sus actividades amenazantes ponen en peligro directo a Estados Unidos, a nuestras tropas, a nuestras bases en el extranjero y a nuestros aliados en todo el mundo [...] Vamos a destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles. Vamos a aniquilar su armada y asegurarnos de que ya no puedan desestabilizar la región o el mundo", amplió el presidente, que luego llamó explícitamente a una sublevación de los iraníes para lograr un cambio de régimen, en el poder desde la revolución de1979.
“A gran pueblo de Irán le digo que la hora de su libertad está cerca. Cuando hayamos terminado, tomen el control de su gobierno. Será suyo. Probablemente sea su única oportunidad en generaciones“, aseguró Trump. Netanyahu se hizo eco de ese mensaje y les dijo a los iraníes que había llegado el momento de ”liberarse del yugo de la tiranía" de los ayatollahs, los máximos enemigos de Israel en la región.
El presiente norteamericano decidió la ofensiva sobre el régimen teocrático sin respaldo del Congreso -ostenta el poder constitucional de declarar la guerra a otro país-, una medida que generó fuertes críticas de la oposición demócrata y manifestaciones en Estados Unidos. El Capitolio norteamericano se disponía a votar la semana próxima una resolución para impedir al presidente atacar unilateralmente a Irán.
El secretario de Estado, Marco Rubio, notificó esta semana con antelación a algunos miembros del Congreso el ataque militar contra Irán. El jefe de la diplomacia estadounidense y el director de la CIA, John Ratcliffe, mantuvieron el martes una reunión con el llamado Grupo de los Ocho, que incluye a los líderes republicanos y demócratas de la Cámara de Representantes y del Senado, para darles detalles sobre la política hacia Irán.
Un alto funcionario de la administración Trump dijo que Estados Unidos vio “indicadores” de que Irán planeaba atacar objetivos norteamericanos en el extranjero “de manera preventiva”, y que esta información influyó en la decisión del magnate de ordenar la ofensiva junto con Israel.
Rubio, junto a la jefa de Gabinete, Susie Wiles, acompañaron a Trump en la sala en la que monitorearon la operación. A raíz de la situación en curso, el secretario de Estado suspendió un viaje a Israel previsto para el lunes.
Con su ataque a gran escala contra Irán, Trump está asumiendo la mayor apuesta en política exterior de su segunda gestión, que empezó el 20 de enero del año pasado, una decisión plagada de riesgos e incógnitas para Estados Unidos y el futuro de su mandato. La campaña militar podría convertirse en la mayor de Estados Unidos desde las guerras de Afganistán e Irak, advirtieron los analistas.
Netanyahu, por su parte, afirmó que la operación “continuará el tiempo que sea necesario”, y advirtió que la ofensiva estaba dirigida contra la “amenaza existencial que supone el régimen terrorista de Irán”.
El jefe de las Fuerzas Armadas israelíes, teniente general Eyal Zamir, afirmó que se llevó las operaciones fueron “a una escala completamente diferente” que la guerra de 12 días librada contra Irán en junio pasado, a la que Estados Unidos se unió con ataques quirúrgicos a tres instalaciones nucleares iraníes.
“Desde esta mañana, cerca de 200 aviones de combate completaron un extenso ataque. Esta es la mayor incursión aérea militar en la historia de la Fuerza Aérea israelí”, señaló Zamir en un comunicado.
El Ejército israelí afirmó que en los ataques murieron Aziz Nasirzadeh, el ministro de Defensa iraní; Mohammad Pakpour, jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, la fuerza más poderosa de Irán; y Ali Shamkhani, exjefe de la armada iraní y asesor cercano de Khamenei.
Explosiones y pánico en Teherán
El Pentágono afirmó que estaba investigando los informes sobre muertes de civiles iraníes causadas por ataques militares estadounidenses.
Además, como parte de otros ataques en las primeras horas del domingo, “la Fuerza Aérea amplió el alcance de los daños y atacó varias bases de lanzamiento que no habían sido atacadas previamente, en el centro de Irán”, indicó en un comunicado.
Varios de los países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses afirmaron haber interceptado misiles iraníes en su espacio aéreo, entre ellos Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, donde la caída de escombros causó la muerte una persona.
En medio de la creciente tensión global por el ataque, Trump habló con los líderes del Reino Unido, Kuwait, Turquia, Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, indicó la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La ofensiva contra territorio iraní generó una amplia reacción internacional. En un comunicado, el primer ministro británico, Keir Starmer; el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, pidieron que se reanuden las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, dijeron que favorecían una solución negociada y condenaron las represalias de Teherán.
El régimen iraní emitió una declaración en la que definió el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel como “una prueba para la resistencia nacional del pueblo iraní”. La nota remarcó que los ataques, como ocurrió en junio pasado con la Operación Martillo de Medianoche, se produjeron “durante las negociaciones” con Washington para alcanzar un acuerdo nuclear, y advirtió que el objetivo es “socavar la soberanía nacional y la integridad territorial” de Irán.
El mes pasado, luego de la dura represión del régimen contra protestas antigubernamentales que dejó miles de muertos, Trump había prometido “ayuda” a los iraníes. El presidente ordenó en ese momento el mayor despliegue militar en décadas en Medio Oriente y amenazó con atacar a la república islámica si las negociaciones sobre el programa nuclear y de misiles iraníes no terminaban en un acuerdo.