“Esto es lo que entregaron hoy, 20 de mayo, 115.600″. El que habla es Juan Pablo Beacon, quien supo ser uno de los hombres de confianza del tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino. Sobre la mesa hay una decena de fajos de 10.000 dólares. La secuencia termina casi diez minutos más tarde: “Así mismo lo llevo ya, inmediatamente, a la oficina”. El video, al que accedió LA NACION a través de una fuente con conocimiento de la operatoria, expone la ruta del dinero de la AFA. Los protagonistas de la trama registraban cada paso hasta llegar al destino final. Era un mecanismo para prevenir traiciones o desvíos.
LA NACION consultó a Toviggino sobre las nuevas pruebas, pero al momento de la publicación de este artículo no respondió. La AFA tampoco decidió contestar las preguntas a través de sus voceros. Este medio procuró contactar a Beacon, sin éxito, a través de tres vías distintas. Y un interlocutor de Prendes sostuvo que él “sólo cumplía órdenes”.
Los registros de la operatoria, con fotos y videos, se sucedieron cuando empezó a faltar dinero y los engranajes de este mecanismo buscaban resguardarse.
No es una secuencia aislada. Esa semana se habían movilizado más de US$800.000. Beacon lo dejó por escrito: “Saldo al 16/5: 235K. Ingreso el 17/5 y 18/5: 598 (92% de 650K). Saldo al 19/5: 833 K. Entregado el 19/5 y el 20/5: 265.600. Saldo al 20/5: 567.400. (Quedan como objetivo para el martes: 234.400 (350 - 115.600 q entregue hoy 20/5)”.
La instrucción revela otro dato sobre el mecanismo: de los US$650.000 recibidos entre el 17 y 18 de mayo, quedaba en el camino una comisión del 8% para las “cuevas” de la city.
Los registros, con cajas y bolsos repletos de dólares y pesos, se retrotraen al menos hasta 2021, de acuerdo a la documentación a la que accedió LA NACION. En algunas ocasiones, el dinero pasaba por las oficinas de la calle Lavalle. Se trata de una zona muy transitada de ciudad de Buenos Aires. Está a menos de 100 metros de la avenida Callao, a tres cuadras de Córdoba y a cuatro de los Tribunales.
Prendes recibía los paquetes en la calle luego de cotejar su identidad. Tras el escándalo, le dijo a sus allegados que estaba subordinado a Beacon, que había acudido a él en Viedma (donde ambos se conocieron) para buscar trabajo, y que al cabo de unos años lo siguió hasta Buenos Aires. “Elegí mal mi jefe”, le escuchó decir la fuente contactada por LA NACION.
La operatoria coincide, al menos de manera temporal, con la intervención devarias “intermediarias” que recaudaban los ingresos de la AFA en el exterior y luego desviaban el dinero a empresas “fantasma”. Una de las firmas recaudadoras fue Odeoma Gestión SL, radicada en Madrid y vinculada a Marcelo Fabián Ramón Saracco, oriundo de Santiago del Estero y cercano a Toviggino. Ese empresario también movió los hilos de Q22 y de Stratega Consulting. En diciembre de 2021, el rol de “agente comercial” de la AFA lo ocupó TourProdEnter, la empresa de Javier Faroni y su mujer Erica Gillette. LA NACION reveló que desde las cuentas de esa empresa desvió casi US$55 millones de dólares a al menos nueve empresas radicadas en Miami.
El dinero aterrizaba en Buenos Aires de la mano de un grupo de financistas que todavía siguen en las sombras. Y desde la city comenzaba el delivery por la ciudad.
No siempre eran dólares. La operatoria también incluía pesos o el cambio de la divisa norteamericana a la moneda local. En otra foto identificada como “20210521″, en alusión al 21 de mayo de 2021, se ven fajos de 100 pesos. En la faja se puede leer “19 de mayo- Casa Central”.
En otra de las fotos obtenidas por LA NACION se pueden ver 39 fajos divididos en cuatro bloques. Dos de ellos tienen escrito en un papel amarillo que lleva escrito “C.C.”. Al costado quedaron otros billetes, que se encuentran doblados y agrupados con una gomita. Sólo se ven billetes de US$100. Si los fajos tenían US$10.000, tal como contabilizó Beacon en el video grabado, el monto acumulado en esa foto ascendería a 390.000 dólares.
Un robo que aumentó la desconfianza
En abril de 2021, la maniobra tuvo un cimbronazo. Beacon habría sufrido un robo en la esquina de Parera y Quintana, en el barrio de Recoleta, cuando trasladaba dinero junto a otro de sus laderos, Carlos Bruno Seguel. ¿Fue al voleo o alguien aportó un dato? De acuerdo a la documentación analizada, los protagonistas terminaron en la comisaría y el episodio quedó registrado en un expediente judicial. A partir de ese momento, aumentó la desconfianza y se repitieron los registros con el dinero.
El dinero también se trasladaba en bolsas para facilitar su logística. En una de las imágenes se pueden contabilizar al menos once fajos de dólares. Todos de US$100.
Las bolsas cambiaban a mochilas cuando aumentaba el peso. Una fuente que dialogó con LA NACION relató una presunta secuencia a la que ubicó temporalmente entre el 7 y el 9 de noviembre de 2021. Una foto muestra el dinero, el soporte de color negro donde se apoya el bolso y el piso de madera de la oficina de la calle Lavalle.
El 7 de noviembre, en horas de la tarde, tal como describe la documentación a la que tuvo acceso este diario, llegó un mensaje concreto: entre las 13:30 y 14:30 iban a llegar “870″. La foto de la mochila con los dólares corresponde al 8 de noviembre de 2021. En su interior se pueden ver los fajos de US$50 mil. El “valijero” tenía la orden de custodiar el dinero hasta entregarlo en “Montevideo” al día siguiente.
Los bolsos y las cajas se sucedieron al menos hasta 2022. Pero todo indica que la maniobra continuó, con otros protagonistas. La relación entre Beacon y Toviggino se quebró a mediados del año pasado. Los documentos y los testimonios indican que hubo acusaciones cruzadas antes de esa crisis. Siempre por dinero. Lo que parecía una lealtad extrema se transformó en traición.