Debido a su geografía, en gran parte desértica, Arizona presenta uno de los climas más calurosos de Estados Unidos, con veranos donde las temperaturas superan regularmente los 38 °C. Esta realidad expone a más de un millón de trabajadores a condiciones de calor extremo, en especial en sectores como construcción, agricultura, servicios de transporte y paisajismo.
El sitio AZ Mirror expresa en un artículo que “las protecciones laborales en torno al calor extremo siguen siendo novedosas”. Agrega que el Departamento de Trabajo propuso una nueva norma que exigiría a los empleadores proporcionar agua y descansos a partir de los 27 °C, con vigilancia de los empleados a partir de los 32 °C”. Pero la legislación federal todavía no tiene vigencia.
“Expertos en derechos laborales han señalado que los trabajadores más expuestos, como los del campo, la construcción y los servicios al aire libre, enfrentan riesgos significativos de enfermedad o muerte por calor” añade el sitio.
En este contexto, la gobernadora de Arizona, Katie Hobbs, anunció que un grupo de trabajo creado para tratar este tema había dado a conocer sus recomendaciones finales, recogidas en las Heat Guidelines for Employers.
Katie Hobbs recibió las recomendaciones sobre los riesgos del calor en los lugares de trabajo
La gobernadora Katie Hobbs anunció que la Workplace Heat Safety Task Force, una comisión que trabajó sobre los riesgos del calor en el ámbito laboral presentó sus recomendaciones finales para proteger a los trabajadores, cumpliendo con la orden ejecutiva emitida en mayo de 2025. Las directrices, desarrolladas con participación de representantes empresariales, laborales y expertos en seguridad ocupacional, fueron entregadas a la Industrial Commission of Arizona para su revisión e implementación.
Las recomendaciones se centran en estrategias preventivas basadas en prácticas ya usadas en el campo laboral y adaptadas al clima y a las industrias de Arizona. Entre los puntos clave figuran:
La idea de las Heat Guidelines for Employers consiste en recomendar a los empresarios un marco práctico, flexible y aplicable a diversos sectores, desde la construcción y la agricultura hasta la manufactura y servicios públicos. La intención es que los lineamientos se utilicen como base para Planes de Prevención de Enfermedades por Calor en el Trabajo.
Tras la entrega de estas recomendaciones el 31 de diciembre de 2025, la próxima etapa es la revisión por parte de la Industrial Commission of Arizona (ICA) y la Arizona Division of Occupational Safety and Health (ADOSH), que están preparando medidas para implementar formalmente los lineamientos.
La Task Force estuvo conformada por 24 representantes de diversos sectores, incluyendo consultores de seguridad, asociaciones industriales, sindicatos, organizaciones de defensa laboral, autoridades de salud pública y profesionales de seguridad.
Aunque las recomendaciones representan un avance significativo, su adopción formal no garantiza por sí sola la creación de estándares obligatorios. Grupos de defensa laboral siguen presionando para que estas directrices se transformen en normas ejecutables con fuerza legal.