Una frase escrita hace más de dos mil años comenzó a hacerse viral: puede leerse en tatuajes minimalistas, publicaciones de Instagram y videos que acumulan millones de reproducciones. Sin embargo, muchos desconocen su verdadero significado.
El origen de las estas tres palabras, agrupadas en la frase ahora viral, se remonta al Imperio romano y encierra una de las ideas más profundas del pensamiento clásico, totalmente alejada de los discursos modernos sobre éxito inmediato.
A menudo la frase es atribuida al filósofo Lucio Anneo Séneca, una de las figuras destacadas del estoicismo, una corriente que, al igual que estas palabras, resurgió en libros y publicaciones de redes sociales.
Las ideas de Séneca, vinculadas con la moral, han recobrado vigencia al igual que las de otros filósofos como Epícteto y el llamado “emperador filósofo” Marco Aurelio.
Qué significa “Vincit qui patitur”
La traducción más aceptada de “Vincit qui patitur” es “vence quien soporta” y su significado podría interpretarse un llamado a la resignación o a una pasividad ante las circunstancias difíciles. Para algunos, podría parecer que "soportar" simplemente implica esperar el fin de una tormenta sin hacer nada. Sin embargo, para los estoicos, soportar era una acción mental y espiritual mucho más activa y demandante.
Soportar, entonces, implicaba atravesar las dificultades con entereza y dignidad, sin sucumbir al caos emocional ni al desánimo. No es aguantar sin hacer nada, sino resistir sin perder la templanza, aceptando con serenidad aquello que no se puede controlar, uno de los principios básicos del estoicismo.
Séneca (4 a.C.-65 d.C.) nació en Córdoba (actual España) y en Roma estudió gramática y retórica. Recibió la influencia de los Sextios, un grupo afín al estoicismo. Ejerció la abogacía, estuvo enfrentado con el emperador Calígula, que estuvo a punto de matarlo. En el año 41, el emperador Claudio lo desterró a Córcega (actual Francia), acusado de cometer adulterio con Julia Livila.
Diversos estudios sobre psicología positiva han validado en el siglo XXI este concepto ancestral. Investigaciones realizadas por el Centro para la Investigación del Estrés y la Adaptación Humana (CSHRA) destacan que la capacidad de una persona para adaptarse y perseverar ante la adversidad es el factor predictor más fuerte para el bienestar a largo plazo y el éxito sostenido.
Más allá de esta potente frase, la corriente estoica dejó un legado que sigue vigente en diversos aspectos de la cultura moderna, sirviendo como una guía práctica para la gestión emocional:
1.Enfoque en la dicotomía del control: la enseñanza principal de diferenciar entre lo que está en nuestra mano cambiar y lo que no, promoviendo la concentración de energía solo en las acciones propias.
2.Valoración de la virtud: la idea de que la felicidad no reside en las posesiones materiales sino en desarrollar un carácter moral fuerte y virtuoso.
3.Práctica de la autoevaluación: el concepto de un examen diario de conciencia para mejorar las acciones y las reacciones ante los eventos.
4.Preparación para la adversidad: la noción de la premeditación de los males (premeditatio malorum), que consiste en contemplar posibles dificultades futuras para estar emocionalmente preparado.