Edicion Argentina AR · 17 Mar 2026
clarin.press
Noticias clave de Argentina, directas y verificadas.
AR 17 Mar 2026
El teletrabajo eleva la productividad y aumenta la brecha salarial: quienes trabajan desde casa ganan un 35% más de media
economia

El teletrabajo eleva la productividad y aumenta la brecha salarial: quienes trabajan desde casa ganan un 35% más de media

El trabajo desde casa ha dejado de ser una excepción asociada a la pandemia y se ha convertido en una modalidad estable dentro del mercado laboral. Pero, mientras muchos hablan de sus beneficios para la conciliación y la eficiencia, la moneda tiene dos caras. Y es que el avance del teletrabajo está cambiando la manera en la que se distribuyen los salarios dentro de las empresas, y amplía las diferencias entre trabajadores que desempeñan funciones similares.

Un estudio elaborado por economistas de la Reserva Federal de San Francisco, la Universidad Bocconi y la Queen Mary University of London, y difundido a través de la plataforma académica VoxEU/CEPR —cuyos resultados han sido recogidos por El Confidencial— concluye que los empleados que trabajan en remoto perciben, de media, salarios por hora un 35% superiores a los de quienes desempeñan su actividad de forma presencial. De primeras, el dato podría sugerir que trabajar desde casa implica cobrar más, pero el análisis va en otra dirección.

La principal explicación no está en el teletrabajo en sí, sino en el tipo de empleo que permite acogerse a él. Los puestos con mayor nivel educativo y que requieren más especialización suelen estar mejor remunerados, y son los que pueden realizarse a distancia con mayor facilidad. Por el contrario, las ocupaciones manuales o ligadas a la presencia física —frecuentes en sectores con salarios más bajos— carecen de esa opción. Así, la diferencia salarial refleja sobre todo quién puede teletrabajar, no el hecho de hacerlo.

Los investigadores comprobaron que, al comparar trabajadores con características similares (misma ocupación, formación parecida y funciones equivalentes), la ventaja salarial asociada al trabajo remoto se reduce notablemente. El porcentaje pasa de ese 35% inicial a aproximadamente un 12%, y desciende hasta el 6,6% cuando se incorporan variables como edad, género o antigüedad en la empresa. La conclusión de esto es que el teletrabajo no genera por sí mismo salarios más altos.

Este fenómeno ayuda a explicar por qué la expansión del teletrabajo puede estar contribuyendo a ampliar la desigualdad salarial interna. Aunque existen evidencias de que trabajar en remoto incrementa la productividad, las ganancias derivadas de esa mejora no siempre se reparten entre toda la plantilla. Si los aumentos de eficiencia se concentran en los empleados con mayor cualificación, que son los que más teletrabajan, la distancia económica respecto al resto de trabajadores tiende a crecer.

Y esta situación también influye en el mercado laboral, ya que las empresas que ofrezcan mayor flexibilidad serán capaces de atraer a los perfiles más cualificados, lo que intensifica la competencia por estos trabajadores.

Sin embargo, los autores advierten que las estadísticas salariales tradicionales podrían estar infravalorando el aumento real de la desigualdad. El salario ya no es el único elemento diferenciador, y la posibilidad de trabajar desde casa se ha convertido en una importante ventaja laboral, especialmente concentrada entre quienes ocupan posiciones más fuertes dentro de las organizaciones.