Lleva solo unos meses abierto, pero este asador de carnes riojanas es ya el restaurante más prometedor de Logroño
Sus vinos no necesitan presentación, pero su cocina tampoco se queda atrás. La Rioja es uno de los rincones con mejor producto de toda España, además de un lugar repleto de cultura y tradiciones que se reflejan en sus platos más típicos. Esta gastronomía sencilla, basada en la excelencia de los ingredientes locales, es la estrella en sus restaurantes, locales que van desde la taberna más humilde hasta cocinas dignas de estrella Michelin.
La ciudad de Logroño, su capital, es el lugar idóneo para disfrutar de esta gastronomía en su mejor versión. Todo aquel que haya pisado la ciudad riojana habrá probado alguna de las atractivas tapas de los bares de la concurridísima calle Laurel, o alguno de sus reconfortantes platos de pochas que se sirven en sus restaurantes más tradicionales. Ahora, una nueva propuesta se suma al repertorio, un asador recién nacido que ya se ha ganado su propio hueco entre los riojanos.
Se encuentra en pleno casco antiguo de la ciudad y su nombre es Asador San Nicolás (C. Marqués de San Nicolás, 114), un templo de las brasas escondido en una de las míticas casas de piedra del centro logroñés. Alberto Acedo es el fundador de este nuevo restaurante, que abrió sus puertas por primera vez hace poco más de ocho meses. Tiempo suficiente para llamar la atención de grandes guías gastronómicas como la Macarfi, que le entregaba hace solo unos días su premio ‘Rookie’ como mejor apertura riojana del año 2025.
“Alberto ha creado, en su propio inmueble de piedra, un restaurante que combina la tradición riojana con el toque justo de innovación”, dice de ellos la propia guía. El espacio cuenta con una entrada con barra lateral, que conduce a varios salones, dos reservados y un salón principal coronado con un gran cuadro de la Última Cena reinterpretado con colores tropicales por el artista riojano Luis Burgos.