Los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street fueron de menos a más. Sin embargo, con la rueda ya avanzada la tendencia se consolidó y pasó a tono negativo con los solo los papeles energéticos más sólidos en verde. Edenor trepó 6,5%, Pampa Energía 0,9% y Tenaris 0,4%. En Buenos Aires, la tendencia para los papeles vinculados a Vaca Muerta fue similar. Acciones que llegaron a subir más de 7% luego recortaron las fuertes subas. Edenor subió 9,2%; Metrogas 4,8%; Transener 2%, Pampa Energía 1% e YPF 0,9% Transportadora de Gas del Sur (TGS) presentó balance este lunes. Desde el Banco Mariva destacaron que TGS cerró el cuarto trimestre de 2025 con resultados mixtos: mejores frente al trimestre anterior, pero más débiles en la comparación interanual. La compañía reportó ingresos por u$s 330 millones, con una caída de 5% respecto del mismo período de 2024, aunque logró una mejora de 3% frente al tercer trimestre. El EBITDA consolidado alcanzó u$s 180 millones, con una baja interanual de 6%, pero una recuperación de 10% en términos trimestrales, lo que marca una dinámica operativa más sólida hacia el cierre del año. La utilidad neta fue de u$s 86 millones, apenas 3% superior al trimestre previo, pero 33% por debajo del nivel de un año atrás. La comparación interanual estuvo afectada por la ausencia de un efecto contable positivo registrado en 4T24 —la reversión de un deterioro de activos—, además de mayores gastos financieros y efectos cambiarios. Por segmentos, Transporte de Gas Natural mostró cierta recuperación secuencial gracias a ajustes tarifarios, aunque todavía se mantiene por debajo del año anterior. Producción y Comercialización de Líquidos fue el área más volátil: sufrió por menores precios internacionales en la comparación interanual, pero registró una fuerte mejora frente al trimestre previo, con un salto relevante en EBITDA y en volúmenes producidos. Midstream, en tanto, volvió a ser el ancla de crecimiento, compensando parte de las debilidades de los otros negocios. Al mismo tiempo, Morgan Stanley evaluó la acción de YPF tras su presentación de balance. Para el gigante de Wall Street, YPF tuvo un cuarto trimestre sólido y en línea con lo esperado por el organismo. El EBITDA ajustado alcanzó u$s 1369 millones y cumplió exactamente con las proyecciones del banco y del consenso, mostrando resiliencia operativa incluso en un entorno de precios internacionales menos favorables El principal impulso vino del negocio de refinación. El segmento downstream registró su mejor desempeño histórico, con un EBITDA de u$s 738 millones y un fuerte crecimiento interanual, apoyado en mejores márgenes de refinación y en la capacidad de la compañía para trasladar precios al mercado local. Fue, en definitiva, el motor que sostuvo el trimestre. En upstream, la historia también fue positiva. El segmento de exploración y producción mostró crecimiento interanual, con fuerte expansión del shale en Vaca Muerta y una mejora en los costos de extracción. Morgan Stanley remarcó que la compañía está encaminada a sostener un crecimiento robusto en producción no convencional. Además, el trimestre dejó un dato relevante: “YPF volvió a generar flujo de caja libre positivo después de varios trimestres de consumo de caja”. Sin embargo, el banco advierte que este alivio podría no ser estructural, ya que futuras inversiones vinculadas al desarrollo de LNG podrían volver a presionar la generación de caja en los próximos años. Gastón Lentini, asesor de inversiones, dijo en declaraciones a El Cronista que siempre que estalla una guerra sabemos cuándo empieza, pero nunca cuándo termina. “Por eso la prudencia debería ser el punto de partida para cualquier inversor, incluso para el más arriesgado”. Lentini recordó que el fin de semana muchos analistas esperaban que el petróleo abriera con un salto fuerte, que las petroleras volaran y que el mercado global se desarmara. “Nada de eso ocurrió. El mercado, una vez más, hizo lo que quiso”, dijo. En el caso argentino, además, las acciones están corriendo por otro carril. “La mayor parte del rally ya ocurrió. Desde la asunción de Javier Milei hasta ahora, los inversores pagaron por expectativas: reformas, desregulación, normalización macro. Ese precio ya está en las cotizaciones. Lo que viene ahora es otra etapa: las empresas tienen que producir, vender y ganar dinero. Si no aparece ese resultado concreto, la narrativa sola no alcanza”, señaló. Tomemos el caso de compañías ligadas a la construcción, como Aluar. Son empresas sólidas, pero si no se reactiva la obra pública y la construcción privada en general, cuesta justificar múltiplos exigentes. “Lo mismo ocurre con empresas vinculadas al consumo. Mirgor, ensambladora en Tierra del Fuego, enfrenta la amenaza del mayor ingreso de productos importados. Longvie, histórica fabricante de línea blanca, también queda expuesta en un escenario de apertura comercial. En ambos casos, el contexto cambia las reglas del juego”, recordó el experto. En tanto, Emanuel Juárez, analista de mercados de HFM, dijo que la suba de las energéticas responde directamente al salto del petróleo tras la escalada en Medio Oriente. “Mientras el crudo mantenga esta prima de riesgo, el sector podría sostener la fortaleza en el corto plazo, ya que mejora las expectativas de ingresos y márgenes. Sin embargo, el principal riesgo es que el conflicto escale y genere un shock más amplio de aversión al riesgo global, lo que podría afectar a los mercados emergentes en general, incluso a las propias energéticas. La clave estará en la duración y magnitud del conflicto”. Los bonos soberanos en dólares cerraron el lunes con mayoría de subas moderadas, aunque el tramo más largo mostró tomas de ganancia. El riesgo país terminó en 567 puntos básicos, en niveles máximos recientes. Entre los globales, el GD38D lideró con una mejora de 1,2%, seguido por el GD29D (+0,9%) y el GD30D (+0,6%). El GD35D sumó 0,3%. Del lado negativo, el GD41D cayó 0,5% y el GD46D perdió 0,6%. Las acciones de Estados Unidos cerraron casi sin cambios este lunes, tras una sesión volátil en la que los papeles cayeron en las primeras horas luego de los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán durante el fin de semana, pero recuperaron terreno a lo largo del día a medida que los inversores aprovecharon las bajas para comprar. Los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel sobre Irán durante el fin de semana provocaron la muerte del Líder Supremo de Teherán y sacudieron a los mercados globales. Los precios del petróleo saltaron y la mayoría de los índices bursátiles en el exterior cerraron en baja. Sin embargo, los inversores estadounidenses salieron a buscar oportunidades tras la caída inicial, lo que refleja la expectativa de que las disrupciones derivadas del conflicto serán limitadas. El sector energético fue el de mejor desempeño dentro del S&P 500, con una suba cercana al 2%, impulsado por el salto en los precios del petróleo ante la preocupación por posibles interrupciones en el suministro debido al conflicto con Irán. La mayoría de los 11 sectores del S&P 500 cerraron en baja el lunes, aunque el mayor de ellos, tecnología de la información, logró mantenerse en terreno positivo con una ganancia del 0,9%. El S&P 500 (.SPX) subió 0,5 puntos, o 0,1%; el Nasdaq Composite avanzó 0,3%; mientras que el Dow Jones Industrial Average retrocedió 0,2%.